La Mazmorra del Snarry


 
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La Mazmorra del Snarry... El escondite favorito de la pareja más excitante de Hogwarts

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 Traducción Invisible Capítulo 44

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Eowyn
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MensajeTema: Traducción Invisible Capítulo 44   Dom Abr 15, 2018 4:51 am

Podeis encontrar la historia original aquí https://www.fanfiction.net/s/3780602/1/Invisible

Nota: Estos personajes no son nuestros, le pertenecen a la multimillonaria escritora J.K. Rowling, y otros que hayan comprado sus derechos. Este fic no es de mi autoría, yo solo estoy traduciendo del idioma inglés, este fic pertenece a DebsTheSlytherinSnapefan.

Capítulo 44. ¿Qué pasa ahora?

Harry se dio la vuelta oyendo la voz; sabía antes de dares la vuelta quién era. No era una voz que alguna vez olvidase. Desafortunadamente la peor forma de maltrato que alguien podía sufrir era psicológico no físico. Harry podía parecer, sereno, confiado y feliz, pero parte de él siempre será infeliz, parte de él siempre será invisible a todos los de su alrededor. Incluso más, él siempre pensó que debía probarse a los demás. Harry era capaz de controlarlo, así que lo estaba haciendo por él no por los demás. Simplemente se agitó cuando vio que Lily sacaba su varita, no estaba seguro de si se atrevería de verdad a lanzar un hechizo. Aún así mantuvo su mano en la varita por si acaso, podría no estar en lo correcto.

"¿Sí?" preguntó Harry, simplemente, preguntándose que narices quería su madre de él. Nunca acababa bien cuando trataban de confrontarle o controlarle. ¿No sería tan estúpida de volver a intentarlo verdad? Todo lo que pasó fue que más información salió, información que seguro que los Potter querían dejar en secreto. Como los eventos que ocurrieron en el Gran comedor en su 4 año. Sintió como los labios se curvaban cuando recordó como Lily fue golpeada por Eileen. No había tratado nada; debía saber quien era.

"Tu..." dijo, incapaz de articular lo que quería, pateando mientras que la furia se apoderaba de ella. "¡Tu arruinaste mi vida!" finalmente fue capaz de decir sobre toda su furia. Su voz haciendo eco a través de las paredes de Hogwarts, como si hubiera lanzado un hechizo sonorus sobre ella.

"Justo como tu," dijo Harry abruptamente, sus ojos verdes, similares a los de la mujer enfrente a ella, un recuerdo de quien era su madre, llenos de ridiculez. Honestamente era tan hipócrita. "La única cosa diferente es que tu tienes una familia, y yo estaba solo."

"¡Nick es más importante! ¡¿Por qué nunca pudiste entender eso?!" ella gritó, sus fosas nasales abiertas. Era incapaz de creer que ese fuera su hijo, un niño al que había dado vida. Deseó más que nada haberlo dado, entonces su vida habría sido perfecta.

"No estoy interesado en hablar contigo," le rechazó Harry, "Llego tarde a encantamientos. Así que Profesora muévase por ." no podría haber lanzado más sarcasmo en sus palabras si hubiera querido. Merlin había olvidado lo irritante que era cuando gritaba. Incluso peor, no podía creer que la hubiesen dejado ser una profesora. No tenía experiencia; no había hecho nada desde que se fue de Hogwarts. No le sorprendía si era por eso por lo que se había casado con Potter. Status, dinero, y la gente olvidando que era simplemente una nacida de Muggles...¿qué había de querer de alguien como ella? Nunca había tenido que trabajar (no es que hubiera conseguido un trabajo en el mundo mágico, era difícil para los nacidos de muggles), buena vida, y respeto de los demás.

"Me debí haber deshecho de ti en el momento en que naciste," dijo, sin dejarle pasar, probablemente el peor error que pudo realizar.

Harry rió amargamente, "A lo mejor debiste hacerlo, pero no lo hiciste." No le podía importar menos lo que ellos le dijeran. Les había odiado por tanto tiempo, que nada de lo que le dijesen le dolería. Estaría deshaciéndose en lágrimas si Voldemort decía que no le gustaba. Completamente inconcebible era lo único que podía pensar de esta situación. Había pasado toda su infancia triste, se negaba a que le afectaran ya sus palabras. Se alejó de ella, dirigiéndose a su clase de encantamientos, y entonces la oyó. A pesar de su asombro y shock por su hechizo elegido, automáticamente se cayó al suelo, y rápidamente lanzó el hechizo escudo que sabía que le protegería. El entrenamiento que Severus le había dado no había sido en vano.

"Cruciamentum." Lily no estaba en sus cabales; solo estaba enfadada y furiosa por como era el niño. Que lo estaba haciendo mejor que Nick, como estaba obteniendo todas las aclamaciones a pesar de habérselo robado a la familia. Como no se sentía ni un poco culpable después de haberles dejado sin un céntimo. El hecho de que eso le sobrepasaba y él era el blanco más fácil y cercano. Los dos años de miedo, preocupación y vergüenza estaban saliendo. El hechizo fue absorbido por el escudo de Harry, pensar que ese era un hechizo legal. Era un equivalente al hechizo Cruciatus; causaba tormento más que 'tortura' por ello todavía se permitía su uso.

"¡Stupefy!" gritó Harry, lanzándole el hechizo. Solo usaría hechizos defensivos con ella, no se saldría con la suya usando esos hechizos contra él. No le debía nada, y la vería en una celda antes de que cayera la noche. No podía dejar que se saliese con la suya, Dios sabía quién sería el siguiente contra quien descargaría su furia.

"Torqueo," siseó Lily, sus ojos verdes viciados, si alguien la veía seguro pensaba que estaba poseída, desafortunadamente no lo estaba. Estaba sintiendo nada más que pura y simple furia, la parte consciente haciéndole ver que sus acciones no podían ser descubiertas.

"Incarcerous," dijo Harry, era extremadamente duro que no pudiese hacerle ver todo lo que era capaz. Desafortunadamente todos los hechizos se guardaban en Hogwarts; había alarmas que se activaban cuando un hechizo 'oscuro' se lanzaba. Se preguntaba si los hechizos que ella estaba lanzando no se consideraban oscuros, y si los hechizos de alerta no habían avisado ya a Dumbledore...entonces otra pregunta surgió en su mente - ¿qué pasa si no se les avisaba si era una profesora la que lanzaba los hechizos?

"¡Crucio!" gritó Lily, sintiendo toda la rabia que se había estado construyendo abandonándola a través del hechizo saliendo de su varita. Casi sin darse cuenta de donde estaba...y lo que acababa de hacer, causando que sus ojos se abrieran en sorpresa, ¿no había hecho eso verdad?



Harry sabiendo que no había ningún hechizo que parase ese hechizo, se inclinó contra la pared. El hechizo no le alcanzó por un pelo; no pudo evitar mirar a Lily en shock. De verdad había pensado que no tendría la cara de hacer algo, menos lanzarle una imperdonable. Vio el horror de lo que había hecho irse de su cara, justo otra voz se escuchó bajando el pasillo.

"¿Qué es lo que está pasando aquí?" demandó Minerva McGonagall, labios fruncidos, un claro signo de que estaba cabreada.

Harry miró a Minerva como si no estuviera ahí, aumentando la preocupación de la escocesa. Inmediatamente se acercó a él, revisándole los hechizos, solo para encontrarle en shock. "Harry ¿me puedes oír?" preguntó Minerva, moviéndose en la cara de Harry tratando de llamar su atención. Lily por otro lado simplemente estaba ahí de pie, su varita cayéndose sonoramente al suelo. Entonces se cayó inconsciente al suelo. Nada, no estaba ni reaccionando, o pestañeando para el caso. Sabía que solo había una persona, que podría ayudarle. Realizó un patronus enviando un mensaje, enviándoselo a Severus donde fuera que estuviera. Entonces envió otro a Poppy, no queriendo arriesgarse a moverle. No estaba procesando lo que estaba pasando, no quería que él se saliese de control.

"Ah, Minerva, ¿asumo que sabes lo que pasó aquí?" preguntó Dumbledore apareciendo en la escena. Su cara había perdido su habitual brillo, haciendo que Minerva se diera cuenta de que algo iba mal. ¿Qué era lo que se había perdido? Su cara sondeante causó una mirada desconcertada en él.

"¿Qué está pasando?" preguntó Minerva su atención en Dumbledore, viendo a Dumbledore tan serio, sabía que se había cruzado con algo más que Lily y Harry discutiendo. Había oído los gritos desde el piso de arriba, y bajó a investigar.

"Alguien ha lanzado un hechizo imperdonable dentro de las barreras de Hogwarts," dijo Dumbledore, recogiendo la varita de Harry de su fuerte agarre. Ni por un segundo pensó que Lily realizaría tal hechizo, y erróneamente pensaba que fue Harry.

Minerva tragó, pero le consoló ver que ninguno de los dos estaba sufriendo los efectos de ese hechizo. Había fallado, lo cual sería la salvación para pasar toda la vida en Azkaban.

"¿Qué está pasando?" preguntó Poppy, corriendo hasta ellos, había cogido su maletín de emergencia al oír el mensaje del patronus de Minerva. No tenía alumnos en su enfermería, gracias a Merlin por estas pequeñas ayudas. Fue hasta Harry dándose cuenta de los síntomas del shock sin necesidad de hacer ningún hechizo. "Shock, ¿qué pasó aquí?" repitió. Estaba buscando en su maletín las pociones que le ayudarían.

"Me gustaría saber eso a mi también," dijo Severus su voz habría asustado a cualquier alma viviente. Desde luego les hizo saltar, incluyendo a Albus Dumbledore. "Le daré la poción." Le dijo a Poppy sacando su propio kit y dándosela antes de que Poppy pudiese encontrarla ella. Debería mantener su maletín en orden. Se suponía que ella era la medimaga después de todo. Se estaba conteniendo para no hacerlo él, desórdenes como esos le crispaban. Bueno a no ser que estuviera ocupado en un proyecto de pociones. Lo habría hecho, pero estaba demasiado preocupado por Harry.

"Alguien usó una imperdonable en el pasillo." dijo Minerva, explicando la situación a ambos Poppy y Severus. Severus se congeló una milésima antes de continuar alimentando a Harry con la droga calmante. Harry odiaba a Lily pero nunca habría usado una imperdonable con ella, no aquí, era demasiado listo para eso. Rezó por estar en lo correcto, pero incluso él tenía una pequeña duda. Vio como Albus usaba el encantamiento Prior Incantatem en una varita que conocía muy bien – la de Harry. Sus fosas nasales se abrieron; por supuesto que Dumbledore pensaría que fue Harry. Ardiese el cielo si cualquiera de sus miembros de la Orden fuese culpable.

Uno por uno, los hechizos que había usado a lo largo del día Contego (hechizo del escudo) - Incarcerous - Stupefy - Aguamenti - Contego. Severus se relajó, había estado en lo correcto Harry no había usado ese hechizo en los terrenos de Hogwarts. Entonces por supuesto las implicaciones le golpearon, Lily Potter había usado una imperdonable contra su aprendiz/pronto a ser amante. No estaba feliz, y ella podía dar gracias a estar inconsciente por que sino él mismo la habría matado.

Albus se quedó ahí con la varita de Harry, sintiéndose como si hubiera sido trasladado a otra realidad. Tomando un profundo respiro, le devolvió la varita de Harry a su 'Maestro' antes de andar hasta una inconsciente Lily. Rezando por que su varita de alguna manera hubiera funcionado mal, que no estuviera a punto de mandar a Lily arrestar.

"¡Prior Incantatem!" dijo Dumbledore con más confianza de la que tenía.

Minerva y Poppy estaban mirando tan cerca como Severus, mientras los hechizos que Lily Potter había usado comenzaban a salir. Habría asombrado a Severus hasta ningún punto, a la mirada de horror de sus caras si no hubiera estado temblado furiosamente él mismo.

Crucio - Torqueo - Cruciamentum - Scourgify - Alohomora.

"Haces algo con esto Dumbledore o lo haré yo." dijo Severus, su cara con la peor mueca de disgusto que se había visto nunca en la cara del Maestro de Pociones. No le importaba que una vez hubiese sido su mejor amiga, no le importaba que en un tiempo le hubiese dado el mundo. Había sido la única persona en su vida por un tiempo, y había lamentado su pérdida mientras se adentraba en las oscuridades de Voldemort. Nadie dañaba a Harry, y se iba de rositas, de ninguna manera. Si interferían Merlin les ayudase, utilizaría todos los medios a su alcance para vengar a Potter él mismo.

"Ella no podía posiblemente estar en sus cabales," suspiró Dumbledore, pareciendo 10 años más viejo, su mano lucía como si estuviera sosteniendo astillas en vez de una espléndida varita. El conocimiento era demasiado para que él lo aceptara, no podía parar a la ley de hacer su trabajo. Para el caso, Lily aparentemente había ido muy lejos, y ella no podía culpar a Harry, puesto que había estado lanzando hechizos únicamente para pararla, no para dañarla.

"No puedes juzgar eso." dijo Poppy, "Un médico cualificado en capacidades mentales será el que lo determine."

"Concuerdo," dijo Minerva, "Creo que debemos mover esta conversación a tu oficina Albus." Notando a los estudiantes que estaban en el pasillo escondidos. Probablemente estaban lo suficientemente cerca para oír lo que había pasado. El corazón le dio un vuelco, todos los sabrían, no había esperanza en contenerlo. Un estudiante atacado por un profesor, no eran noticias que Hogwarts pudiera soportar.

"Me llevo a mi aprendiz a casa." Dijo inmediatamente Severus, no había duda de que ese hechizo había traído recuerdos a Harry muy difíciles de olvidar.

"Tiene que estar aquí hasta que lleguen los aurores Severus," dijo Albus su voz se suavizó y calmó. Actuando como si no quisiera enfurecer a Severus más de lo que ya estaba. Lo cual probablemente fuera verdad, Albus tenía una debilidad con Severus, siempre la tuvo.

"Mierda Albus, esto probablemente le trajo recuerdos de los que a penas se había recuperado. ¿O eres demasiado viejo para recordar que fue torturado por los mortífagos? ¿¡No viste los recuerdos que entregó al ministerio para demostrar lo que pasó?!" dijo Severus llevando al adolescente a sus brazos.



Albus dio un paso atrás, pareciendo ligeramente culpable, lo había olvidado. Desafortunadamente no cambiaba nada; sería necesario para que de su testimonio de lo que había pasado. La prensa y el Ministerio tendría un día complejo con todo esto. Tendría que decirle a Rose y a Nick que su madre había sido arrestada. Entonces sonó el timbre, indicando que las clases habían terminado, rápidamente levitó a una inconsciente Lily.

"Ve a casa entonces, les explicaré lo que pueda." Dijo en voz baja Albus, las evidencias se explicaban por si solas básicamente. Probablemente ella acabaría pasando la noche en una celda del ministerio. Sabía que ella no tenía el dinero para pagar la fianza, así que hasta su juicio se vería estancada ahí. Su cara preocupada y vieja, Albus subió a su oficina, sin encontrarse a ningún estudiante gracias a Dios, mientras que Poppy y Minerva, así como Severus con un inconsciente Harry en sus brazos. No dijo nada cuando Severus usó su red flu, no sabía por que pero tenía el presentimiento de que Severus le culpaba por lo que había pasado.

"Mansión Prince," gritó Severus con una mano, tratando de mantener un fuerte agarre en Harry para que no acabase peor de lo que estaba.

-0

Eileen fue hacia el salón donde estaba la red flu, venía de la cocina, después de decirle a los elfos domésticos lo que quería de cena, para encontrar a Severus corriendo a través del salón como si su vida dependiese de ello hacia la red flu. Gritando la dirección como oficina del Director de Hogwarts. Lo primero que llegó a su mente es que algo le había pasado a Harry.

Su taza de café estaba ahí sin tocar, mientras se preocupaba sobre sus chicos. Justo cuando sentía que si seguía esperando se volvería loca o que iría y demandaría una explicación ella misma, la red Flu llameó dejando salir dos figuras. Harry estaba en los brazos de Severus inconsciente, su corazón dio un vuelco. Sus ojos negros brillando con furia por el chico que quería como a un hijo. "¿Qué pasó?" temiendo lo peor. "¿Se han infiltrado mortífagos en Hogwarts?"

"Solo si tienen el pelo rojo y el apellido Potter." dijo Severus su voz fría y con enfado.

Los ojos de Eileen se abrieron. "¿Qué es lo que ha hecho?" su parte de mamá oso saliendo, sus dientes habían salido, quería sangre y todavía no sabía lo que había hecho.

"Trató de usar el hechizo Cruciatus contra él," dijo Severus inhalando ferozmente, "le voy a llevar a su habitación." Subió las escaleras y Eileen, quien le había seguido abrió la puerta de la habitación de Harry, haciéndolo más fácil para Severus. Quitó a Harry sus zapatos, colcha y sábanas antes de meterle bajo ellas. Estaba dormido por el momento; Merlin sabía cuanto podría durar la droga calmante. Le había dado una larga dosis, de una poderosa droga, nivel nueve, usado para casos extremados de trauma.

"¿Dónde está ella?" preguntó Eileen su cara reflejaba su furia.

"Probablemente en el Ministerio," dijo Severus sintiéndose de repente cansado, drenado, y nada le había pasado. "No hagas nada mamá, Harry nunca te perdonaría si lo hicieras."

"Dumbledore ¿no trató de taparlo?" preguntó Eileen, como había hecho con el incidente del hombre lobo. Oh como hubiera deseado que su hijo se lo hubiera contado, desafortunadamente no se lo dijeron hasta años después. Severus al final tuvo que desmayarla, para pararla de matar a Dumbledore. Ella había conseguido pasar a través de la flú a su oficina. Dumbledore había estado tan sorprendido por la abrupta entrada que no le había dado tiempo ni a coger su varita. Severus le había seguido, para toda su vida, Severus nunca olvidará la mirada confusa/consternada/horrorizada/preocupada en su cara. Desde luego le había dado un espectáculo que nunca olvidaría. Había estado tan intimidado por Eileen Snape; no había que olvidarse que era la madre de Severus Snape. Había sabido desde ese momento de donde había salido la lengua letal de Severus.

"¿De verdad crees que lo dejaría estar?" preguntó Severus, frotando sus ojos cansado. La mañana fue una buena, Harry teniendo su primera vez haciendo la poción matalobos. La tarde no pudo ir peor; solo esperaba que Harry podría superarlo pronto.

"No, no no pienso eso para nada," dijo Eileen, Severus sabiendo su pasión por la justicia, y no dejaría que le pasara a nadie más. Sabía que su hijo había perdonado a Dumbledore, pero no había olvidado. Severus no se olvidaba de nada, si acaso se lo guardaba en silencio.

"O Dumbledore o el Ministro estarán entrando vía flu a casa en algún momento pronto." dijo Severus. No serán capaces de entrar, había solo algunos conectados a la red flú para recibir pleno acceso a esta mansión. Dumbledore no era uno de ellos, ni los trabajadores del Ministerio. Sólo serían capaces de hablar con él vía flú.

"Hablaré con ellos Severus, no te preocupes," dijo Eileen, sabiendo que Severus probablemente no dejaría a Harry. No quería ella tampoco, pero desafortunadamente alguien tendría que hablar con ellos.

"Gracias mamá," dijo Severus. Tendría que dejar la habitación en la hora de la cena; tendría que añadir los ingredientes a la poción matalobos. No se podían echar a perder, rico o no no le gustaba arruinar ingredientes ni arruinar pociones.

"Sin problema Severus," dijo Eileen poniendo sus manos en sus hombros, dándole un poco de apoyo. Desafortunadamente a su hijo no le importaban las grandes demostraciones de afecto, probablemente debido a su infancia. No había recibido mucho amor de ella o de Tobias. Había tenido miedo de demostrarle mucho afecto, con miedo a lo que Tobias haría si se diese cuenta de que le amaba más que a él. Miró a Harry por unos minutos, preocupada por su estado mental. ¿Estaba de vuelta en la Mansión Malfoy reviviendo esos horribles momentos? Merlin esperaba que no. Esperaba y rezaba por que volviese a ellos pronto.

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