La Mazmorra del Snarry


 
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La Mazmorra del Snarry... El escondite favorito de la pareja más excitante de Hogwarts

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 Traducción Invisible Capítulo 41

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Eowyn
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MensajeTema: Traducción Invisible Capítulo 41   Dom Abr 15, 2018 4:47 am

Podeis encontrar la historia original aquí https://www.fanfiction.net/s/3780602/1/Invisible

Nota: Estos personajes no son nuestros, le pertenecen a la multimillonaria escritora J.K. Rowling, y otros que hayan comprado sus derechos. Este fic no es de mi autoría, yo solo estoy traduciendo del idioma inglés, este fic pertenece a DebsTheSlytherinSnapefan.

Capítulo 41

Nick le da algún consejo a Roxy - ¿Lo tomará?

Roxy salió de la cama, esta noche había sido una mala noche por no decir otra cosa. Oyó a sus padres discutir por horas. Debieron olvidarse de poner hechizos silenciadores o no se dieron cuenta de que ella estaba ahí. Suspiró tristemente mientras se metía en la ducha, tanto había cambiado últimamente, y no le gustaba nada. Su madre se había enfadado con su padre por hacer que les prohibieran la entrada a la enfermería. No solo eso pero además de acuerdo con su padre Nick estaba cabreado con ellos, muy enfadado. ¿Por qué estaría Nick enfadado con sus padres? No tenía ningún sentido para ella. Nick había obtenido su escoba, la cual sus padres le habían prometido, ella todavía estaba esperando su libro. Su material del colegio no era de la calidad a la cual estaba acostumbrada, y ara colmo había obtenido los libros viejos de su madre. Algunos de ellos estaban nuevos, solo por que algunos eran diferentes a los de su madre y tuvo que comprárselos nuevo. Ella no tenía ningún amigo en Gryffindor, todos los demás eran distintos a ella. Había tratado de ser más como ellos, de verdad había tratado, pero simplemente prefería leer y la moda, a veces los partidos de Quidditch. Incluso Longbottom había encontrado amigos a diferencia de ella, y casi no eran amigos ya. Ginny Weasley y ella se llevaban, pero a Roxy no le gustaban sus constantes preguntas sobre su hermano. Cada día había uno nuevo, y ella siempre le estaba mirando. Le sacaba de sus casillas. Terminando la ducha se puso el uniforme de Gryffindor. No tenía que tomar el tren a Hogwarts este años, había preguntado pero sus padres la dijeron que no, no había necesidad. Después de todo Nick estaba ahí.

"¿No vamos a bajar a tomar el desayuno?" preguntó Roxy mirando a sus padres, los cuales se estaban ignorando el uno al otro leyendo el Profeta. Eso era algo más a lo que ella no estaba acostumbrada, sus padres discutiendo. Solían ser geniales, felices, e incluso enamorados aunque eso le hiciese torcer su nariz.

"No cariño, lo tomaremos aquí," dijo Lily, bajando su periódico, dándole una sonrisa forzosa. Su pelo rojo estaba decaído y hecho un lio, ni siquiera se lo había peinado. Su madre siempre se peinaba y se maquillaba, siempre lucía perfecta a no ser que estuviera enferma.

"Okay," dijo Roxy sentándose y preparándose un desayuno, el cual estaba frio ahora. ¿Por qué no la despertaron cuando llegó? Suspirando suavemente se preguntó si alguna vez volvería a la normalidad. Todos habrán dormido en su habitación la noche anterior, ella había venido aquí arriba para evadirlo.

"¿Cómo te sientes cariño?" preguntó Lily, rompiendo el silencio.

"Bien," dijo automáticamente Roxy, sus padres tenían suficiente como para preocuparse por ella, además de que realmente no podía decirle lo que estaba mal. No podía admitir que se arrepentía de no haber quedado en Ravenclaw como sugirió el sombrero. Ella se pasaba mucho tiempo en la biblioteca, y siempre había grupos de Ravenclaws alrededor. Ella podía haber sido una de ellos, pero no lo era, y solo por que ella no había escuchado al sombrero. Aunque si que se preguntaba cual fue el primer error del sombrero.

"¿Hiciste todos tus deberes?" preguntó James prestando un poco de atención a su hija.

"Sí," dijo Roxy, "era fácil."r32;

"Bien," dijo James antes de esconderse tras el periódico otra vez.r32;Roxy entonces miró al plato con el desayuno, sintiéndose muy triste. "¿Dónde vas?" preguntó Lily tan pronto como su hija se levantó.

"Biblioteca," dijo Roxy, por lo menos ahí se sentía más como en casa, y así ella podría olvidarse de sus problemas por un tiempo, absorbida en un buen libro. Desapareció de la habitación antes de que su madre pudiera hacerle más preguntas. Sí que comenzó a ir en esa dirección, pero después de un tiempo se encontró a si misma fuera del camino. En cambio se encontró a si misma en la puerta de la enfermería. No se le había prohibido la entrada como a sus padres, por lo menos eso esperaba. Con duda abrió la puerta, entrando despacio, como si esperaba ser echada por la barrera. Nada pasó, suspiró aliviada. Ella debería haber estado preparándose para las clases, pero todavía era temprano, podía hacerlo a tiempo.

Su hermano estaba durmiendo, a unas cuantas camas de distancia de Susan Bones, Hufflepuff si recordaba correctamente. ¡Su pobre hermano había estado encerrado aquí sin nadie más que ella como compañía! Era tan aburrida y orgullosa de ser una Hufflepuff de todas las cosas, no era nada como su tía la cual era increíble y tenía un puesto genial en el Ministerio. Esa era la única razón por la que Bones estaba ahí, su tía estaba tan ocupada que la había dejado ahí en manos de Poppy. San Mungo tenía demasiado que hacer, sin necesidad de que alguien con un resfriado fuera. Roxy tomó un sitio al lado de su hermano, esperando que se recuperase. A lo mejor así sus padres conseguían dejar de pelear y volver a ser felices.

"¿Roxy? ¿Qué pasa?" murmuró Nick, haciendo que Roxy saltara había estado tan perdida en sus pensamientos que no se había dado cuenta de que su hermano había despertado.

"¿Cómo te sientes?" preguntó, Roxy intentó sonreír pero salió como una mueca. Su hermano siempre fue un héroe, le había admirado tanto siempre. ¿Quién no? Había parado a quién-no-debe-ser-nombrado cuando era un bebé. Iba a ser tan fuerte y poderoso un día, y ella quería ser parte de ello. Viéndole tan débil le hacía pensar a ella, quizá por primera vez, que su hermano era simplemente humano.

"Cansado," replicó Nick mojándose los labios, no había pasado una buena noche. Su mente había repasado una y otra vez lo que había pasado, y todo lo que pudo hacer para compensar a su hermano. Desafortunadamente su mente estaba en blanco, de verdad no sabía como hacer para compensar todos los horribles actos que había realizado. Quería estar cabreado con Roxy por empujar la confrontación final, pero no era su culpa. Estaba drenado, no solo mágicamente sino emocionalmente también.

"¿Quieres que te traiga unos libros?" preguntó Roxy, "De esa forma puedes evitarla." Dijo ella lanzando una mueca hacia la Hufflepuff.

"No," dijo Nick su voz enfriándose, lanzando una mirada furiosa a su hermana, honestamente había cosas peores pasando que el orgullo de las casas ahora mismo. Sabía que cuando mejorase iba a tener que volver a entrenar, no era algo que estuviera esperando. A lo mejor esa era una forma de compensar a su hermano. Entrenar y a lo mejor si tenía suerte, podía vencer a Voldemort y crear un mundo más seguro para su hermano.

"¿Qué pasa contigo ahora?" preguntó Roxy exasperada, ¡simplemente no podía entender a nadie hoy en día! Todo lo que hacía y decía parecía erróneo. ¡Algo tendría que ceder en un punto! No sabía cuanto más podría tomar.

"Roxy hay más vida que las casas, ¿has hablado con Susan?" preguntó Nick.

Roxy pestañeó, el nombre de Susan no estaba perdido en ella, "No," dijo Roxy arrugando su nariz.

"¡Entonces no digas nada de ella hasta que no tengas una razón!" dijo Nick, asegurándose de no hacer que se cabré mucho su cuerpo. Quería su magia de vuelta, gracias. No quería ni se pondría lo suficientemente enfadado como para que su núcleo mágico se rompiese. Si que se preguntaba como estaría, y cuanto le tomaría reconectarse. ¿Si lo hacía como lo sabría? ¿Cómo lo sabría Poppy?

"Bien, Nick, solo cálmate." dijo Roxy borde.

"Hazme un favor Roxy, deja de intentar ser como yo o mis padres, te llevará por un camino de piedras – uno del que puede que nunca salgas." dijo Nick, sus ojos cazando los de su hermana, dejando que la gravedad de la conversación se colase en ella, sí él era serio. Quería decir cada palabra, y quería que ella no fuese nada de lo que él era. Desafortunadamente Nick no pensaba que él lo había superado. Tenía solo 12 años después de todo.

"Lo intentaré," dijo Roxy, sintiéndose en shock, ¿por qué habría pasado Nick para pensar así? Debía ser algo realmente malo. A lo mejor perder tu magia hace que te sientas así. A lo mejor una vez que estuvier mejor dejaría de ser tan raro con ella. "¿Alguna vez viste tus regalos?"

"¿Regalos?" preguntó confuso Nick.

"Sí, ha pasado tu cumpleaños, ¡mamá y papá te compraron una nueva escoba!" dijo Roxy su envidia evidente, no solo una nueva sino que además la más nueva del mercado. Era la mejor escoba que ella hubiera visto, casi quería montarla ella. "Te compré unos dulces."

"Gracias," dijo Nick sonriéndole suavemente, dándose cuenta de que se había gastado su dinero en él, cuando sabía que estaba ahorrando para un nuevo libro de moda. Que malo que Hogwarts no tuviera ese tipo de libros en la biblioteca, de otra forma no tendría que comprarlos ella. Eran momentos como esos los que hacían que Nick se diera cuenta de que no era una pérdida total. Todavía podía salvarla de no ir por el camino equivocado.

"Sirius y Remus han estado visitando también, ¡te dejaron un regalo ambos!" dijo Roxy, ella lo sabía por que había estado ahí en su cumpleaños. Incluso el profesor Dumbledore le había traído algo. No era ni de cerca lo que Roxy estaba acostumbrada a obtener, normalmente él estaba rodeado de gente y de regalos ese día. ¡Sus fiestas siempre eran lo mejor! Tantas cosas para hacer y la tarta siempre era lo mejor.

"¿Sí?" preguntó Nick mirándola pareciendo esperanzado.

"Tiempo para tu medicación Nick," dijo Poppy entrando, con la bandeja del desayuno. Llena de todo tipo de comida, nada con grasa puesto que Poppy nunca lo permitiría. Mientras estuvieran en la enfermería comerían comida que fuesen buenas para ellos. Puso su bandeja en sus piernas, quedándose a su lado hasta que se tomó las medicinas. Asintiendo satisfecha se fue a la habitación de Susan usando un hechizo diagnóstico para saber si estaba bien. Todavía mala, pero con poción pimentoica se pondría buena en un abrir y cerrar de ojos. No quería despertarla, así que puso la comida en la mesilla al lado de su cama. Se mantendría caliente hasta que ella la tocase, un hechizo muy útil que había aprendido de su maestra mientras tomaba la Maestría de Medimagia.

Nick abrió el periódico que estaba dentro, antes de que su mano volase a su boca en shock. "¿M-madam Pomfrey?"

"¿Qué pasa?" preguntó Poppy inmediatamente yendo pensando que algo iba mal con el adolescente.

Nick le miró mirando el periódico, su reacción era más o menos la misma. Rápidamente fue hacia Susan y le quitó el periódico, no se merecía descubrirlo así. La pobre niña ahora era huérfana en sentido estricto, Amelia Bones fue asesinada en un ataque en Londres. "Pobrecita," dijo Poppy tratando de mantenerse profesional, era difícil de creer que ayer hubiera estado hablando con ella.

"No hables de esto, yo debería decírselo." dijo Poppy cálidamente, su voz grave y llena de pesar. Miró a ambos, que asintieron entendiendo. Nick se sintió culpable, no sabía por qué, pero lo hacía. Sentía como si todo fuera su culpa, a lo mejor si hubiera ayudado a Harry en el cementerio ella todavía estaría aquí. A lo mejor juntos podían haber destrozado a Voldemort antes de que matara a cualquiera.

"Hoy aprenderemos el hechizo para repeler el Fiendfyre, la palabra es Aeris, traducción literal es aire. Ahora sin oxígeno el fuego no puede crecer, inevitablemente morirá." dijo Severus. "¿Preparado?"

"Sí señor," dijo Harry preparando su varita, su cara mostrando determinación. Sabía que podría hacerlo, todos podrían hacer las cosas si se empeñaban. Estaría en el colegio en una hora, lunes y martes estaba siempre en el colegio. Sería genial ver a Luna otra vez, no la había visto desde la noche que hizo de si mismo una tontería. Aunque si pudiese volver atrás, no cambiaría nada. Estaba determiando a hacer que Severus se sintiera orgulloso, pasar su maestría y después obtener lo que quería. Lo cual en este momento estaba delante de él, con esperanza Viktor tendría algún consejo para él. Había escrito en el diario, todo lo que tenía que hacer era esperar por la respuesta.

"Adelante," dijo Severus, antes de que las llamas comenzaran a salir, para hacerlo Severus estaba desempeñando su hechizo 'Fiendfyre'

"¡Aeris!" gritó Harry, dejando salir su poder, envolviendo con él las llamas, miró con orgullo, mientras que su hechizo funcionaba directamente la primera vez. Las llamas estaban apagándose, y Harry sonrió.

"Muy bien, ¡otra vez!" dijo Severus esta vez haciendo las llamas más duraderas y largas. Podría parecer que tenía más control sobre el Fiendfyre que Harry, la verdad sea dicha no era el caso. Simplemente tenía más experiencia, y era más poderoso de lo que mostraba. Así que simplemente lo hacía parecer mucho más fácil de lo que Harry sabía que era.

"¡Aeris!" gritó Harry, podía sentirlo, el poder que Severus había puesto en el hechizo, le tomó más tiempo y magia extinguir las llamas. Aunque lo hizo, Severus tenía razón, le tomó usar tanta magia como le había tomado el hechizo Fiendfyre. Para la segunda vez que hizo el hechizo ayer estaba en sus rodillas.

"Bien, una vez más." dijo Severus, lanzando el hechizo, era más el poder del deseo lo que le hacía no estar sobre sus rodillas. Había una razón por la que este hechizo no se usaba mucho, y por lo que nadie podía controlarlo – le tomaba muchísimo poder. A los Mortífagos les gustaba probarlo y usarlo, al final lo que quedaban eran edificios dañados o destruidos.

"¡Aeris!" dijo Harry, sacando su magia a través de su varita, y eliminando las llamas una vez más.

"Muy bien, creo que el desayuno está a la orden del día hoy," dijo Severus guardando su varita, como siempre en su muñeca, el sitio de más fácil acceso para tenerla. Ambos anduvieron de vuelta a la mansión Prince, hacía fresco esa mañana, así que estaban felices de volver al calor que siempre habitaba en la mansión Prince. "¿Dormiste bien anoche?" preguntó al adolescente mientras se sentaban.

"Sí," dijo Harry, la punta de sus orejas se volvieron rojas, cosa que pasó desapercibida para su maestro de pociones.

"Bien," dijo Severus, sintiéndose un poco caliente él también, él había tenido la mejor, mejor noche de todas. Admitiéndolo él no tenía control sobre su inconsciente, así que no podía culparse por lo que su mente pensaba mientras dormía. No habría cambiado nada aunque pudiese, puesto que quisiera admitirlo o no, Severus estaba muy atraído hacia Harry. Solo deseaba que Harry no tuviera 16 años.

"Buenos días niños," dijo Eileen, "¿Ha llegado ya el correo?"

"Debería haber estado aquí ya," dijo Severus mientras que sus ojos se dirigían al reloj de la pared, habían estado fuera, a lo mejor llegó mientras tanto. "¿Dobby?" preguntó en voz alta Severus.

"¿Sí señor?" contestó Dobby apareciendo antes Severus, vestido con la ropa que vestían todos los elfos de la mansión Prince. "¿Ha llegado el correo?" preguntó Severus, no era normalmente alguien a quien contestar.

"Sí señor, iré a cogerlo," dijo Dobby desapareciendo, hubo silencio por unos segundos hasta que Dobby reapareció con el correo. Harry se congeló cuando vio la letra de una carta para él, del Ministro. La había estado esperando, tomaría sus exámenes, los cuales le pre-aprobarían para ser maestro. Tendría que hacer una poción, no, no hacer, crear una poción para que la comunidad de pocionistas le acepte. Harry estaba muy avanzado, después de haber aprendido había dos pociones en las que estaba trabajando. Las cuales siendo sincero no era mucho, pero suficiente para él para tener ideas, y tener una idea básica de los ingredientes que necesitaba. Era solo cuestión de cómo hacerla para conseguir los resultados deseados.

"Está aquí, bien," dijo Severus, la verdad es que no quería que Harry fuera al ministerio solo. Cualquier día hoy en día Voldemort podría tomar el control del mismo, y Harry sería como un pato rodeado de lobos. Le dio a Harry su carta, mientras contemplaba todo. Por lo menos Harry se podría defender, y tenía dos trasladores para salir de ahí si era necesario. Cuanto más pronto Harry pasaba el examen escrito mejor.

Harry abrió la carta, su corazón latiendo a millas por hora. Esta era la prueba de que estaba preparado para pasar su maestría. De verdad no había creído a Severus cuando dijo que terminaría en un año. Y aquí estaba la prueba, dos pasos más y sería maestro de pociones. Miró hacia la lista, calculando cuanto tomaría por la fecha. Tres meses, antes de que tomara por fin el examen escrito. Tenía cuatro meses para terminar la poción, rezaba por poder hacerlo en el tiempo.

"Seis lunes, tres martes, el resto están todos bien, ¿Qué le digo a los profesores?" preguntó Harry dudoso.

"La verdad, que estas tomando tus exámenes. Lo entenderán y estarán orgullosos de ti, nadie más ha tomado su examen de maestro tan pronto antes." dijo Severus. Los profesores deberían estar siempre orgullosos de que sus estudiantes tomaran la iniciativa y decidan lo que quieren hacer son sus vidas.

La siguiente carta eran sus resultado de los O.W.L. Con menos entusiasmo abrió esa carta, no realmente preocupándose mucho por ellos. No era como si sus resultados del O.W.L importasen – todavía iba a convertirse en maestro de pociones. Aunque, Harry si que tenía orgullo en todo el trabajo que realizaba, reteniendo el aire comenzó a leerla.

RESULTADOS ORDINARIOS DE MAGIA

Resultado aprobado: OWL[1] (O) Supera las expectativas (SE) Aceptable (A)

Resultado suspenso: Pobre (P) Horroroso (H)Troll (T)r32;

HARRY JAMES PEVERELLr32;

Astronomía: Or32;

Cuidado de Criaturas mágicas: O

Encantamientos: Or32;

DCAO: O

r32;Herbologia: O

r32;Adivinación: Or32;

Historia de la Magia: Or32;

Pociones: Or32;

Transformaciones: O

Runas antiguas: O

Aritmecia: O

Once owl pasadas, y todas con extraordinario, Harry sonrió muy orgulloso de si mismo. Incluso había pasado las clases que no había estado tomando. Como Historia de la Magia, Adivinación, Astronomía y Herbología, pero uno cogía la sabiduría de las hierbas de hacer las pociones.

"¿Cómo lo hiciste?" preguntó Eileen con anticipación.

"Pasé, recibí 11 owls," dijo Harry felizmente pasando sus resultados, ahora había algo más de lo que estar orgulloso.

"¡Todos perfectos! Estoy tan orgullosa de ti Harry," dijo Eileen, de verdad que estaba orgullosa de él. ¡11 owls y había conseguido superar todo lo que Severus esperaba de él en su maestría! Añadiendo que había creado una poción para salvarle la vida también. Tenía que ser el más increíble niño de dieciséis años que había conocido. Sabía que Harry era perfecto para su hijo, serían muy felices juntos.

"Gracias," dijo Harry su cara iluminada con orgullo, hace mucho tiempo habría hecho lo que fuera por oír esas palabras de sus padres. Ahora no le importaba, la sangre no significaba nada para Harry más, amaba a Eileen más que a su madre. Así que no podía creer que la sangre significara algo.

"Lo has hecho bien," dijo Severus, asintiendo con la cabeza, sus ojos ónix brillando con orgullo.

Harry sonrió, tan orgulloso como estaba todavía no estaba acostumbrado a alabar así. Era diferente cuando Severus decía bien hecho a sus pociones. No sabía por que, pero esto significaba mucho más. Esta era su familia, esto era por lo que él luchaba.

"Es mejor que te vayan yendo, de otra forma llegarás tarde a clase," dijo Severus revisando la hora.

"Lleva algo contigo," dijo Eileen, Harry estaba creciendo así que necesitaba comer – especialmente en el desayuno. Era la comida mas importante del día, algo que tendría que asegurarse que su hijo entendiera.

Harry cogió tres trozos de bacon, y dos tostadas antes de correr hacia la red flu. Su mochila estaba al lado, donde siempre la dejaba, para que así no se olvidase de ella. Después de un tiempo se había acostumbrado a no llevar una mochila con él todo el tiempo, se le había olvidado un par de veces llevarla. Se comió su sándwich corriendo, no podía llevárselo en la red flu. No sin comerlo con sabor a cecina al final.

"¡Hogwarts, oficina del director!" gritó Harry, y se fue. Recorriendo la red flu, chimenea tras chimenea hasta que finalmente llegó a su destino. La red flu le expulsó, pero Harry aterrizó graciosamente sobre sus pies. Estaba acostumbrado a la red flu ya, habiéndola estado usando ya por tanto tiempo. Esta vez era diferente, el director estaba de hecho en su oficina, y chico parecía mayor.

"Ah, hola Harry," dijo Dumbledore, su cara se tornó en una sonrisa educada, sus ojos habían perdido el brillo acostumbrado. "¿Cómo estáis tu y Severus?"

"Er...genial señor," dijo Harry nunca se había acostumbrado a hablar con Dumbledore. Se había redimido un poco a ojos de Harry durante el fiasco de la cámara secreta permitiéndole volver a Hogwarts. No significaba que a Harry alguna vez le gustara, era ligeramente manipulador, y tenía a su entera familia comiendo de la palma de su mano. Tampoco ayudaba que parecía que no se había preocupado por él, solo por Nick por que era el llamado niño-que-vivió.

"Bien, bien," dijo Dumbledore distraídamente como si de verdad escuchara lo que acababa de decir.r32;

"Adiós señor," dijo Harry yendo hacia la puerta, no sabía como lidiar con un depresivo Dumbledore. "Pasa un buen día," dijo Dumbledore su voz todavía temblando.

Albus vio como el chico se marchaba, preguntándose por él como siempre hacía. Había creado un Patronus antes que Nick, lo cual no era algo fácil. A lo mejor debía preguntar a Harry si querría unirse a la orden. Nick iba a necesitar toda la ayuda posible para vencer a Voldemort. La guerra estaba comenzando antes de lo que había anticipado. Los dementores se habían unido a la causa de Tom, y él abiertamente había atacado un pueblo muggle. El cual para el caso, el ministerio había tenido difícil cubrir. Especialmente con toda la avanzada tecnología muggle, cámaras portátiles o móviles, habían probado ser un verdadero reto. Las pobres Amelia y Vance habían muerto en el ataque. Poppy había tenido la tarea de contarle a Susan Bones que era huérfana. Sin duda la primera de muchas que quedaban por venir, pensó con tristeza. Recordaba la última guerra, cada vez que las lechuzas venían, siempre había una con un envoltorio negro. Todos los estudiantes se encogían mientras se acercaba a ellos, rezando por que no cayera encima de ellos. Había rezado por que no volviera a pasar otra ve después de esa noche de Halloween. Todo su rezo para nada, la guerra había comenzado otra vez y él tenía la tarea de volver a verla terminar.

Nick miró hacia Susan solemnemente, ya se lo habían dicho, se había roto en histéricos sollozos que Poppy no sabía como parar. Le había dado un abrazo y había dejado que la adolecente de dieciséis años llorara tranquilamente. No era una sorpresa cuando ella se quedó dormida. Nick había querido calmarla, pero Susan tan emocional como era, podía usar accidentalmente magia con él. La había observado desde lejos sintiéndolo por ella, incluso él no entendía pro qué. Nunca le había afectado tanto algo.  

Justo entonces Nick sintió una quemazón al borde del estómago, se hizo más y más fuerte hasta que se retorció de dolor. Nick lloró con alarma, mientras su cuerpo comenzó a subir de temperatura y a sudar. El zumbido podía ser oído en toda la sala, nada más, y Nick se sentía como si estuviese muriendo. ¿Por qué no estaba viniendo Poppy? ¿Seguro que podía oírle gritar? ¿Estaba gritando? Si no lo estaba ¿por qué? ¡Estaba en tanto dolor que debería estar gritando! Entonces lo sintió, una quemazón fría en la piel.

Era como el peso de metal que indicaba que Harry acababa de entrar en el colegio, a lo mejor había más de lo que la gente se daba cuenta en su relación con su gemelo.

Alguien lo pensó todo, entendió tres de las palabras de Poppy, 'Núcleo mágico reconectándose,' mientras se calmaba. Estaba mejor, eran las palabras más tranquilizadoras que había oído en mucho tiempo. Entonces el fuego paró, dejándole sintiéndose lleno, su magia estaba de vuelta y Nick se sentía ...genial. Comenzó a temblar de frío, ¡estaba mojado! ¿Cómo se había mojado? Nick abrió sus ojos temblando.

"¿Qué está pasando?" preguntó Nick desesperado, la cama estaba temblando con la fuerza de sus temblores.

"La temperatura de tu cuerpo se ha disparado de repente, tomará un par de minutos, no te preocupes." dijo Poppy, mientras desvanecía y aparecía un nuevo pijama para el adolescente. Un hechizo de calor fue realizado, estaba agradecida de poder usar magia cerca Nick otra vez.

Los temblores fueron desapareciendo, mientras el cuerpo de Nick comenzaba a reajustarse después de los abruptos cambios. Poppy puso su manta por encima, y sonrió mientras se calmaba, su magia una vez más se había restaurado.

"¿Cómo te sientes ahora?" preguntó Poppy después de unos momentos.

"Mejor," dijo Nick asintiendo con la cabeza.r32;

"Bebe esto," dijo Poppy, dándole unas seis pociones que debía beber.

Nick ni siquiera gimió, de hecho estaba muy feliz de ver las pociones. No le importaba que supieran fatal. Las tomaría, y nunca las daría por hecho ahora que sabía lo que tardaba en funcionar la medicina Muggle. Se tomó una detrás de otra, sorprendido por cuantas de ellas de hecho reconocía.

"¿Puedo abrir mis regalos ahora?" preguntó Nick, siendo mágicos no había podido hacerlo antes.

"Por supuesto, tus resultados de los owl han llegado también," dijo Poppy, dándole la carta.

Nick asintió nervioso, sus ojos como platos, tomando un respiro profundo, rezando por haber pasado la mayor parte de sus clases. Abriendo el sobre, sacó sus resultados, y después los giró. Sus ojos recorrieron la página, un gran respiro de alivio dejó sus labios. Lo hizo mejor de lo que pensaba, pero su nota de pociones, desafortunadamente no era una sorpresa.

RESULTADOS ORDINARIOS DE MAGIA

Resultado aprobado: OWL[2] (O) Supera las expectativas (SE) Aceptable (A)

Resultado suspenso: Pobre (P) Horroroso (H)Troll (T)r32;

NICK SIRIUS POTTERr32;

Astronomía: A

Cuidado de Criaturas mágicas: SE

Encantamientos: SEr32;

DCAO: O

r32;Herbologia: A

r32;Adivinación: P

Historia de la Magia: Ar32;

Pociones: Hr32;

Transformaciones: SE

Siete owls, suspendió dos, Adivinación y Pociones, se sonrojó con el hecho de haber obtenido un horroroso. Aunque era mejor que un troll, bueno, eso hacía que ser Auror saliera de sus posibilidades. Ni siquiera su padre podía interferir en sus resultados de los owl, y Slughorn nunca le aceptaría de vuelta con una H de nota. Sus padres sabían que era malo en pociones, su madre había intentado ayudarle. Pero nunca nada salió de eso.

"Poppy ¿puedo ir a desayunar y a clase?" preguntó Nick.

"Siempre que comas con moderación, tu estómago ya no está acostumbrado a comer mucho," dijo Poppy. Mientras se deshacía de todas las botellas de pociones, y mientras como siempre, mantenía la enfermería perfecta.

"¿Puedo ir a clase?" preguntó esperanzado Nick.

"¿Te sientes preparado?" preguntó Poppy, no estaba segura de que fuese una buena idea.

"Sí señora," contestó el adolescente rápidamente.

"Sin magia," dijo Poppy inmediatamente, "Si vas lleva por lo menos dos de estas contigo, una después de comer y otra después de cenar ¿entendido?" dijo firmemente.

"¿Qué son?" preguntó Nick curiosos.r32;

"Fortalecerán tu núcleo mágico," dijo Poppy, pociones regeneradoras de magia.

"Vale," dijo Nick asintiendo vigorosamente sabiendo lo importante que eran.

"Debo decir a tus padres que estas volviendo a atender a las clases," dijo Poppy, y también informar al director de que su núcleo una vez más se había reconectado, ya no temerían más que fuese un squib. Especialmente James Potter, quien sinceramente había temido por esa posibilidad, sin duda culpándose a si mismo. Bueno era su culpa, había estado estúpidamente entrenando a su hijo todo el año. Le sorprendía a Poppy que no hubiera pasado antes, lo que significaba que Nick tenía un gran núcleo mágico. Si no fuera tan poderoso, había habido grandes problemas para que reconectase su núcleo mágico. Poppy sacudió sus pensamientos mientras llamaba a Albus vía flu.

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