La Mazmorra del Snarry


 
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 Enfermo de amor. Capítulo 22 *El Reclamo de Harry*

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Araleh Snape

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MensajeTema: Enfermo de amor. Capítulo 22 *El Reclamo de Harry*   Miér Abr 08, 2009 1:46 pm

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El Reclamo de Harry





Harry se apartó intempestivamente de Severus, se cubrió el rostro por la sorpresa ante lo que acaba de escuchar. El Profesor le miraba sonriente, admirando la imagen de un Harry felizmente aturdido, con el cabello revoloteando por el viento que entraba, sin mostrar ningún asomo de frío.


- ¿E-es… es en serio?

- No es momento de bromas… Ven y hazme el amor hasta enloquecerme, Harry.


Harry respiraba agitado, miraba a Severus con nerviosismo, sin atreverse todavía a tocarlo… aún con la sensación de encontrarse en un sueño. Pero cuando Snape le tendió una mano para animarlo a dar el siguiente paso, le sonrió con dulzura y suavemente se recostó sobre él, prometiéndose tener mucho cuidado, aunque el profesor era más alto y fuerte que él, tenía la necesidad de tratarlo como si estuviera hecho del más fino cristal.


La delicadeza de Harry al besarlo enterneció a Severus y su deseo se incrementó, por lo que con gran avidez quiso ayudar a quitarse esos disfraces que ahora tanto estorbaban. Harry le detuvo con suavidad, no quería hacerlo tan rápido. Así que con una mirada que significó una orden irrefutable consiguió que Severus se quedara quieto sobre la cama.


El Gryffindor se puso de pie tambaleándose un poco sobre el mullido colchón hasta que consiguió dominarlo, levantó una ceja sonriendo triunfante ante un divertido Severus. Siendo amo de su propio equilibrio, Harry tomó valor, su rostro adquirió un semblante seductor e inocente que hizo que Severus se mordiera el labio inferior frenando su deseo de jalarlo hacia él y hacerle olvidar lo que pretendiera hacer.


- Quiero, Severus, que esta noche sea inolvidable para los dos. Y para corresponder a tu regalo, tengo uno más para ti… así que no digas nada, escucha, siente, y relájate.


Harry tomó su varita, realizó una pequeña floritura y convirtió en viento en una suave canción que entraba por la ventana… empezó a moverse cadenciosamente al compás de la suave melodía.

Embrujo
De esta noche transparente
Un deseo que me llama a ti,
que me desborda en un torrente
y me rinde sin dolor.
Que se va enredando entre mis manos y mi mente
Y en tu nombre se hace amor






Harry fue desabrochándose los botones de su camisa luego de despojarse sensualmente del chaleco. Severus decidió que el espectáculo hacía merecedora la pena de esperar aunque su entrepierna se molestara con él, las negras pupilas se dilataron cuando Harry se abrió su camisa dejando ver su tórax, era delgado pero atlético, quería tocarlo… ansiaba tocarlo, pero sus manos quedaron en el aire, Harry le sonrió con picardía dejándole con el deseo sin cumplir. Volviendo a hacer honor a su equilibrio adelantó un pie y sin cambiar su mirada, rozó con sus dedos los muslos de Severus, deslizándolos por todo su largo para detenerse en su vientre. Podía sentir una firme dureza bajo el pantalón, pero apenas la rozó, no se detuvo en ella ni aunque el hombre mayor levantara su cadera para invitarlo a seguir tocándolo... Harry volvió a colocarse sobre sus dos piernas para continuar moviéndose lentamente, sus manos acariciándose el, aunque ligeramente redondeado, firme abdomen.


Embrujo
De esta noche apasionada
Que no sueña con amanecer,
que apenas sí la madrugada…
y se quiere detener,
Entre los puñales que me clava tu miradaY
entre lunas de placer






Harry se acuclilló a horcajadas sobre el profesor y sus dedos empezaron a juguetear delineando las abotonaduras de Severus quien no se atrevía ni a parpadear por temor de perderse ni un solo segundo de lo que Harry hiciera. Sin dejar de mirarle mostrando su amor y deseo, Harry ayudó al hombre a incorporarse un poco para quitarle la chaqueta que aún llevaba puesta, y al hacerlo, sus labios rozaron intencionalmente el lóbulo de la oreja de Severus quien no reprimió un fuerte estremecimiento acompañado por un excitado gemido al sentir el cálido aliento acariciarle la piel del cuello y esos suaves labios que se unieron al canto del viento para cantarle sólo a él.


Embrujo
que me encarcela entre tus vientos
que me roba el sentido,
que me quita el aliento.
Que me florece entre las manos
Y las vuelve dos palomas
Que por tu sien están volando
Que por tu cuerpo están volando





Harry sonrió enamorado, dejó que sus manos obedecieran a la canción y acariciaban la piel de Severus mientras le desnudaba, retrocediendo hizo a un lado las cobijas, era el turno de mimar, por lo que lentamente desanudó las agujetas de las botas de Severus para enseguida desnudar sus pies y luego regresar a besarlo, pero sólo por un par de segundos. Volvió su mirada hacia la ventana por donde el viento continuaba entrando ya sin su amenazador frío y la canción implícita en él.

Embrujo
De esta noche prohibida
Escondida entre la oscuridad
para fingir que esta dormida
y quebrar mi voluntad.
Para recordarnos las promesas no cumplidas
que se hacen realidad





- ¿Ves la luna, Severus? –preguntó interrumpiendo el canto del viento-. La reclamo para ti… es tuya, y reclamo cada estrella del cielo porque tu amor lo merece… reclamo al viento y a la noche que cuiden de ti.

- Harry.

- Reclamo tu amor que siempre debió ser mío. –agregó volviéndose a mirarlo con un brillo en los ojos que Severus temió fueran lágrimas contenidas-. Lo reclamo porque tú me lo diste, no porque lo arrebate a quien lo tomó sin tu permiso.

- Te pertenece… desde siempre te ha pertenecido.

- Lo sé… siempre lo será, estemos o no estemos juntos, nuestro amor siempre será el uno para el otro, por eso te reclamo, Severus, para mí… y para tu hijo. –dijo acariciándose el vientre-. Porque él querrá amarte también y debe tener la oportunidad de hacerlo.

- Los amaré a los dos por igual.

- A los tres. –aclaró sonriéndole cariñoso.

- Sí… a los tres.

- Eres mío, Severus… sea quien sea el que esté a tu lado, siempre serás mío.


Harry calló y miró a Severus enamorado mientras el viento retomaba la melodía luego de su respetuoso silencio ante el reclamo de amor.

Embrujo
De esta noche transparente
Un deseo que me llama a ti,que me desborda en un torrente
y me rinde sin dolor.
Que se va enredando entre mis manos y mi mente
Y en tu nombre se hace amor





Severus no podía sentirse más feliz, Harry pensaba siempre en él, en su felicidad completa, no olvidaba que ya no era cuestión sólo de separarse de Abbatelli, había alguien más con los mismos derechos que el hijo que esperaban juntos y no lo abandonarían, el reclamo también era por él, por el hijo de Abbatelli.


Harry retomó el canto sólo para la última frase y sonrió.
“En tu nombre se hace amor” Volviendo a acuclillarse sobre Severus le ayudó a terminar de desnudarse, sin abandonar su suave tranquilidad. El profesor ya no insistía, le besaba enamorado mientras él también iba despojando la ropa del muchacho. Volvieron a resguardarse bajo las cobijas y edredones de seda y satín, percibiendo la suavidad de sus pieles en contacto, cálidas, ansiosas, uniéndose en armonía.


Harry pudo sentir nuevamente la dureza en el miembro de Severus, y su corazón se desbocó sin control, era excitante saber que era capaz de provocar un deseo tan intenso con sólo unos cuantos roces, le amaba todavía más.


Sin desesperarse, Harry permaneció unos instantes besando el cuello de Severus, pensando que ahora sabía cuál era el sabor del amor, el amor sabía a Severus, olía a Severus, se sentía como Severus.


Aspirando el aroma que no había olvidado desde el incidente del café. Fue deslizándose lentamente hacia abajo, sin dejar un solo pedazo de piel que no hubiese sido besado, acariciado o lamido. Su propia entrepierna ya estaba a punto de estallar, pero nunca se apresuró. Sus dedos largos y aún infantiles recorrían cada centímetro provocando fuertes estremecimientos en Severus.


- Ah… Harry, eso se siente bien. –gimió Severus cuando Harry besó su ombligo para luego dibujarlo con su propia lengua, adentrándose en él cadenciosamente.

- Hay algo, Severus, que no hice en aquella ocasión. –confesó Harry levantando la mirada para verlo a los ojos-. Será mi primera vez… sólo guíame, quiero que lo disfrutes tanto como me hiciste hacerlo a mí.


Severus no comprendió de momento, pero cuando Harry abandonó su ombligo para introducirse por completo bajo los cobertores y continuar el descenso arqueó su espalda ante el solo pensamiento de lo que vendría… así que él ya lo había hecho… odiaba no recordarlo. Pero no tuvo tiempo de pensar más, su cerebro se rehusaba a ocuparse de otra cosa que no fuera concentrarse en sentir la húmeda boca de Harry rodeando su pene sin poder evitar algo de timidez pese a que era obvio que lo estaba intentando.


Su lengua acariciaba ansiosa toda la extensión de la virilidad de Severus, respirando fatigosamente por la ansiedad, quería poder abarcar todo al mismo tiempo y usaba manos, labios, lengua, para no dejar nada sin estimular. Severus exhaló un grito de alabanza en el momento en que los labios de Harry besaron la base de su pene, succionando suavemente la piel de su periné… de algo estaba seguro, nunca en su vida había sentido ese placer, era algo sobrehumano.


Ya no podía más… Severus ya no podía seguir esperando, y levantando un poco sus caderas invitó a Harry a ayudarlo a terminar con aquel dulce suplicio. Sin decir nada, Harry obedeció, y esforzándose por conseguir que todo el pene de Severus cupiera en su boca, comenzó una serie de movimientos que conseguirían que el hombre llegara al clímax. Severus no pensó que Harry fuera a hacer eso, estaba gratamente sorprendido, pero le gustó que aún no lo tomara, también ansiaba descargarse en su boca. Apretó con fuerza las sábanas y las hizo a un lado para poder apreciar mejor la imagen.






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Última edición por Araleh Snape el Miér Abr 08, 2009 1:53 pm, editado 2 veces
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Araleh Snape

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MensajeTema: Re: Enfermo de amor. Capítulo 22 *El Reclamo de Harry*   Miér Abr 08, 2009 1:47 pm

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Un suspiro brotó de su garganta al ver su pene desaparecido por completo en la boca de Harry, abrió sus piernas todo lo que pudo cuando el chico casi se enterraba entre ellas para mantener todo el contacto posible con sus genitales. Un dedo dentro de su entrada le envió descargas eléctricas a todo su organismo… ¿ese era el chico sin experiencia?


Harry había logrado palpar la próstata de Severus, podía sentirla, dura e hinchada, y sin poder contenerse, hundió su dedo sobre ella con fuerza.


- ¡Oh, mi Dios! –gritó Severus revolcándose en su lugar-. ¡Mi niño, no pares, por favor… que me muero!

Al darse cuenta que algo bueno había conseguido, Harry introdujo otro dedo y le acarició por dentro, besándole con sus dedos donde sus labios no alcanzaban a llegar. Liberó por un segundo el miembro de Severus para acariciarle el glande con su lengua y enseguida volver a rodearlo con su boca al mismo tiempo que empujaba sus dedos contra la próstata de Severus. La consecuencia, un fuerte chorro de semen brotó hacia la garganta de Harry, nunca un sabor amargo le pareció tan dulce y no se abstuvo de tomarlo todo, sacó sus apretados dedos del interior de Severus y los dedicó a continuar con caricias externas que intentaban tranquilizar los espasmos musculares que el Profesor tenía por todo el cuerpo.


- No… no puedo creer que seas capaz de hacerme sentir tanto. –murmuró Severus a duras penas por la agitación de la cual todavía era preso-. Ven, quiero besarte, amor.


Harry obedeció y luego de cerciorarse de no haber desperdiciado ni una sola gota, fue a recostarse sobre Severus, suspirando fatigado pero feliz.


- Te amo. –exclamó Severus besándole dulcemente en los labios, limpiando con su lengua un poco de su semen impregnado en las comisuras de Harry.

- Me siento contento de ver que logré que te gustara.

- Fue más que eso… ¡mucho más!

- ¿Puedes darme un par de minutos antes de continuar?


Severus estalló en carcajada al notar que Harry continuaba entusiasmado a pesar de su evidente cansancio. Lo acercó más hacia su pecho mientras sus manos le acariciaban la espalda para luego deslizarse hacia el vientre del muchacho.


- Descansa, creo que no está bien que te fatigues tanto, puede hacerle daño al bebé.

- ¡Nada de eso! –protestó Harry-. Sólo necesito un par de minutos, además, creo a nuestro hijo le debe encantar la idea de que nos amemos tanto y no pienso privarlo de nada.

- ¿Seguro que estás pensando sólo en el bebé?

- En el bebé y en mí… ¿Qué no te das cuenta que muero por continuar?

- Y yo por que continúes. –respondió Severus bajando un poco más la mano para acariciar el pene de Harry aún semi erguido.

- Bien, creo que ya descansé lo suficiente.

- Aún no pasan los dos minutos.

- Ya no los necesito, con tu mano ahí se me ha olvidado el cansancio.


Harry sintió su corazón hinchado de gozo al notar que los ojos de Severus brillaban de emoción. Supo que había llegado a temer que el ofrecimiento de Severus para ser el sumiso se trataba de una especie de sacrificio con la intención de hacerlo feliz, ahora comprobaba que no y que el profesor lo ansiaba tanto como él, eso le resultó el mejor estimulante.


Durante algunos minutos estuvieron besándose enamorados, acariciando con su lengua la del otro, mordisqueándose, friccionando sus cuerpos uno contra el otro, percibiendo sus mutuas excitaciones ya completas. Harry se separó para mirar a los ojos de Severus en un mudo permiso para llevar a cabo su siguiente movimiento. Los ojos negros refulgieron en un asentimiento, ansiando saber cómo actuaría Harry ahora.


Sus labios se abrieron en franca sorpresa cuando el tímido muchacho ya no lo era tanto y con firmeza le hizo girar para quedar de boca abajo. Gimió cuando sintió los juveniles labios de Harry besándole el cuello, la nuca, olfateándole como un depredador. Había mucha dulzura, pero ya no la paciencia de unos minutos atrás, Harry se restregaba una y otra vez contra el trasero de Severus.


Finalmente, le ayudó a arrodillarse sobre la cama, instándolo para que se apoyara sobre los mullidos almohadones. Severus obedecía ansioso de ayudarlo.


Harry le abrazó, sus cuerpos totalmente unidos, iluminados por el fulgor rojizo de las llamas que los rodeaban, le acarició sus pezones endurecidos ya de placer. Severus respiraba agitado, era sublime sentir a Harry en todo su cuerpo, y temió venirse antes de tiempo cuando el Gryffindor deslizó sus manos hacia su pene para rozarlo provocativamente en su trayecto hacia el trasero, con suavidad llevó sus dedos hacia la abertura del hombre mayor con la intención de terminar de prepararlo.


- No… -negó Severus-.. hazlo ya, así.

- Pero…

- ¡Así, por favor!


Severus empleó un hechizo lubricante, era todo lo que necesitaba, no quería más preparaciones y aunque Harry dudó un momento, finalmente le complació, hundió la punta de su pene en esa caliente estrechez. No tenía intención de ser rudo, pero Severus parecía no tener miedo y empujándose hacia atrás se introdujo de un solo movimiento casi todo el miembro de Harry. Un grito de placer salió disparado de ambas gargantas.


- ¿Estás bien? –preguntó Harry abrazándolo por completo, besando su nuca tranquilizadoramente.

- ¡Como nunca en mi vida! –exclamó con ahogo-. No te muevas todavía, quiero disfrutar más este momento, sentirte así, tan dentro de mi cuerpo como de mi alma, Harry… ¡es delicioso!


Harry obedeció sabiendo bien de lo que hablaba, no olvidaría nunca la vez que sintió que su cuerpo recibió a Severus y quería que él sintiera lo mismo. Mientras esperaba la autorización de su amante, se dedicaba a besarlo, a susurrarle palabras cariñosas tras de su oreja, a rozar su miembro ansioso con sus dedos traviesos. Los gemidos de Severus mostraban el esfuerzo que hacía por contenerse.


- Ahora, Harry, continúa… y no tengas miedo, haz como quieres hacerlo, yo sé que quieres… hazlo así.


Harry bufó feliz, era cierto, Severus le conocía bien y habiendo comprobado que el deseo era mutuo, se incrustó por completo de manera casi salvaje. Sus cuerpos chocaron el uno contra el otro, y enseguida vinieron una serie de embestidas que los dos disfrutaban, las exclamaciones de placer eran prueba fehaciente de ello. Harry salía casi por completo antes de hundirse hasta el fondo, le gustaba esa sensación de poder, ese morbo de estar poseyendo a su profesor como endemoniado… era tan excitante, tan perverso como amoroso, era el cielo.


Las manos de Harry rodearon la cintura de Severus y empezó a masturbarlo vigorosamente. Los dos luchaban por contenerse lo más posible, por no acabar tan pronto, pero cada vez les era más difícil. Para Harry, la sensación de encontrarse dentro de Severus, de tomarlo como su dueño era sublime. Para Severus, sentirlo en su interior, sometiéndose a él, abandonando su cuerpo y su alma al único hombre al que quería estar unido era un descanso para su atribulado corazón que se resistía a sentirse propiedad de nadie más.


Y justo cuando Severus creyó que sería cuestión de una embestida más para vaciarse en la mano de Harry, éste aprovechó que se encontraba casi fuera de Severus para volver a girarlo. La sensación de su miembro siendo rozado por el deslizamiento circular le provocó un fuerte espasmo, pero se contuvo. Severus ahora estaba boca arriba, levantó las piernas y Harry le ayudó sosteniéndoselas de los tobillos. Para el chico fue un impacto ver a Severus en esa posición de ofrenda, su respiración ya no podía ser más agitada al ver tal imagen y sin meditarlo mucho, volvió a hundirse hasta quedar recostado sobre Severus quien rápidamente buscó sus labios, sujetándole cariñosamente por las quijadas, mostrándose en ese beso la ansiedad y la gratitud por las sensaciones que le recorrían en cuerpo y alma.


Harry sentía el pene de Severus clavarse suavemente sobre su vientre, se separó un poco renunciando a esa caricia para continuar con la masturbación que había abandonado, estando arrodillado le costó menos esfuerzo continuar con sus roces mientras volvía a hundirse en Severus una y otra vez. Sus gemidos roncos se perdían en el viento que los robaba para sí, mientras retomaba el ritmo de sus embestidas. Severus dejó escapar un extasiado suspiro de sentirse lleno de la hombría de Harry que llegaba profundo dentro de él.


El orgasmo les llegó unidos en un grito que se perdió en la oscuridad de la noche, que el viento volvió a robar para guardárselo como prueba de haber sido testigo de una entrega absoluta, y de un recibimiento cálido y apasionado. Una nueva pareja para el firmamento que Harry había reclamado para que cuidara de su posesión más amada.


No durmieron, a pesar del cansancio la alegría que sentían era mucho mayor. Cuando estaba a punto de amanecer, Harry se incorporó de golpe y llevando a Severus de la mano se acercaron a la ventana cubriéndose con el edredón del frío, luego de salirse del fuego que los protegía.


- Cada amanecer que pueda ver contigo me hará sentir que valió la pena despertar… no quiero perdérmelo jamás. –dijo Harry recargándose en el pecho de Severus.

- Algún día, te prometo nos levantaremos todos los días a mirarlo… juntos.


Harry sonrió con tristeza al escuchar esa promesa que temía no pudiera realizarse, se alegró de estar de espaldas a Severus para que él no lo notara. Permanecieron en silencio por varios minutos, hasta que la enorme bola de fuego del astro fue vislumbrándose tras las montañas, saludándoles, dándoles sus más brillantes rayos que no lastimaban.


- ¡Severus Snape es mío, sol! –gritó Harry apoyándose sobre el alfeizar ante el asombro de Severus-. ¡Es mío, díselo a todo aquel que te vea este día… diles que amo a Severus y que se pudran los que no estén de acuerdo!... ¡Severus es mío!

- ¡Harry! –exclamó Severus asustado, mirando por la ventana si había alguien por los patios que hubiera escuchado al chico gritar.


Al ver la palidez en el rostro del profesor, Harry comprendió lo impulsivo de su grito. Ambos se miraron luego de comprobar que no había nadie despierto aún, tenían suerte, era domingo, y nadie se levantaría temprano luego de una gran fiesta de los enamorados. Terminaron riéndose por la ocurrencia de Harry, después de todo, cuando el amor no conlleva algo de locura, no es amor. Durante largo rato permanecieron retozando cariñosamente sobre la cama, sin ninguna intención todavía de separarse.






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Susy Snape
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MensajeTema: Re: Enfermo de amor. Capítulo 22 *El Reclamo de Harry*   Miér Abr 08, 2009 6:37 pm

Este si que es reclamo y super bello....
hermoso capítulo... me encanto

Besos Very Happy
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Araleh Snape

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MensajeTema: Re: Enfermo de amor. Capítulo 22 *El Reclamo de Harry*   Jue Abr 09, 2009 1:42 pm

y Sev es exclusivo de Harry, a ver cuanto lo entiende Angelito, XD
Que bueno que te gustó este capítulo.

Besitooos!!
flower













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kakarotta
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MensajeTema: Re: Enfermo de amor. Capítulo 22 *El Reclamo de Harry*   Mar Jun 30, 2009 10:23 pm

a que mono me ha encantado creo que la mejor politica entre ellos es ser sukes aunque harry sea uke mas seguido
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MensajeTema: Re: Enfermo de amor. Capítulo 22 *El Reclamo de Harry*   

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Enfermo de amor. Capítulo 22 *El Reclamo de Harry*
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