La Mazmorra del Snarry


 
ÍndicePortalRegistrarseConectarseFacebook
Mejor posteadora de Enero: Nanndyta ¡¡Felicitaciones!!

Comparte | 
 

 Enfermo de amor. Capítulo 21 *Día de la Amistad... y del amor*

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
Araleh Snape

avatar

One shots-Vacaciones 2015 Juego del verano 1 Reto Feliz cumpleaños Harry 2014 Maraton Junio 2014 Juego palabras hechizadas DIS 2015 Juego lechuza chismosa-D.I.S 2015 Chistes Snarry DIS 2015 Juego Yo entré-D.I.S 2015
Femenino Cantidad de envíos : 4300
Galeones Snarry : 212775
Fecha de inscripción : 16/01/2009

MensajeTema: Enfermo de amor. Capítulo 21 *Día de la Amistad... y del amor*   Mar Abr 07, 2009 10:50 pm

************************************
sun sun sun sun sun sun sun sun sun
************************************




Día de la Amistad... Y del Amor






Ángelo miraba nervioso a todos lados, no le importaba que en ese momento él fuera el centro de atención de medio alumnado, su elegante porte de Veela acentuado con un traje de seda blanco con delicados ribetes dorados le daba un aire angelical que para nadie pasaba desapercibido, su cabello castaño claro se movía como influenciado por un hechizo de graciosa frescura. Pero sus ojos semiocultos por su antifaz de plumaje de cisne no lucían felices, buscaba afanosamente entre los asistentes, rechazando cordialmente a quien se animara a invitarlo a bailar, él quería destinar su tiempo a una sola persona y al no verlo se sentía preocupado.


- Albus. –dice acercándose al director quien conversaba con Minerva mientras disfrutaba de un raspado de limón sin importarle aún encontrarse en pleno invierno-. ¿Has visto a Severus?

- ¿Severus?... él salió, Ángelo, le pedí que fuera a investigar sobre los ataques que se han suscitado en los últimos días.

- ¿Sin mí?

- No lo creí necesario, y Severus tampoco, nos pareció que no era nada grave y Remus podía ayudarlo mientras tú disfrutabas de la fiesta.

- No puedo disfrutarla sin él… me iré a mi habitación. –comentó con tristeza.

- Espera, quédate un poco más… ¿quieres un poco de raspado? Me parece que te gustará.


Ángelo sonrió tímidamente rehusándose a quedarse, pero Albus pensó que necesitaba actuar con rapidez si no quería que el plan se viniera abajo, sin embargo, no fue necesario inventar nada, justo en ese momento, Ron entraba al salón en compañía de Hermione, es decir, Harry, y los ojos de Ángelo se desviaron hacia ellos, mirando asombrado como las manos de sus dos estudiantes se mantenían entrelazadas con firmeza.


- ¿Harry… viene con Ron? –preguntó intrigado.

- Me parece que sí.


La respiración de Ángelo se aceleró notablemente cuando notó que la camisa de Harry le acentuaba una figura que no le había notado, una terrible sospecha le hizo palidecer, lo cual manifestó aún más al quitarse el antifaz para poder mirar mejor.


- ¿Embarazado?... ¿Harry está embarazado?

- Sí, lo está. Creo que esos dos chicos han decidido darlo a conocer en esta fiesta.

- ¿Ellos… los dos? –cuestionó nervioso-. ¿Ron con Harry?

- Sí, esta mañana hablé con ellos, Ángelo. Parece que tienen una relación esporádica desde hace tiempo, pero en cuanto supieron del estado de Harry pensaron que lo mejor era formalizar… tal vez saliendo del colegio se comprometan.

- No… no puedo creerlo.


Pero Ángelo no era el único que miraba con incredulidad el hecho de que Ron y Harry entraran juntos al baile y tomados de la mano como cualquier otra pareja. Los cuchicheos no se hicieron esperar lo que provocó que tanto Ron como Hermione temblaran.


- Nos van a descubrir. –gimoteó Ron asustado.

- Si no sonreímos es probable, Ron… Anda, sonríe y vamos a bailar.

- ¿Crees que sea buena idea?

- No sé, pero eso es lo que Harry nos pidió, así que hagámoslo.


Ron asintió y algo torpemente condujo a Hermione al centro de la pista. Por un segundo le miró sin saber cómo debía comportarse, por una parte tenía frente a él a la chica que tanto le gustaba pero la imagen que se reflejaba en sus ojos azules era la de su mejor amigo, estaba aturdido. Hermione lo notó y notó también como muchas miradas estaban fijas en ellos, sobre todo la proveniente de unos ojos aceitunados que no perdían detalle de sus movimientos. Suavemente se reclinó sobre Ron y le instó a rodearla con sus brazos, Ron obedeció de inmediato, pero eso no impedía que su rostro hubiera adquirido un color rojo como tomate.


- Ron, debes ser más natural… se supone que salimos juntos.

- Y también se supone que eres mi mejor amigo… no creo poder, Hermione… me siento demasiado asustado, no debí prometerle a Harry que haría algo así… ¡no puedo!

- Tranquilo, que yo tampoco me siento en un lecho de rosas. –le recriminó Hermione-. El profesor Abbatelli no nos quita la vista de encima, creo que debemos hacerlo ya o de lo contrario perderemos una gran oportunidad.

- ¡No, no puedo… No!


Ron quería huir, pero Hermione le sujetó por el rostro para apoderarse de sus labios apasionada. De inmediato una exclamación de asombro se escuchó por todo el salón. Ron la alcanzó a oír, pero fue sólo un segundo, sus rodillas temblaban y de pronto todo se esfumó a su alrededor, su cuerpo respondió abrazando a Hermione contra sí, y lentamente le correspondió al beso… era extraña la sensación de estar besando a sus dos mejores amigos al mismo tiempo, pero, aunque se negaba a hacerlo conciente, también resultaba excitante.


Justo entonces entraron Harry y Severus en sus respectivos disfraces, y el Gryffindor tuvo que acallar una exclamación de asombro ante lo que veía, se abrazó de Severus brincando de felicidad en su lugar.


- ¡Lo logré, se están besando, Severus, se están besando!

- Lo que veo es que ese Weasley pone demasiado empeño –gruñó Severus-. ¿Realmente estará besando a Granger o a ti?

- ¡No seas ridículo, esos dos se gustan mucho!

- Abbatelli los mira. –comentó Severus desviando su atención hacia su pareja formal-. Y por su expresión creo que estamos consiguiendo un buen resultado, Harry.

- Luce… muy bien hoy. –respondió Harry mirando a su rival con celos-. Ese traje le queda perfecto ¿verdad?

- Me gustas más tú. –aseguró sinceramente-. No te preocupes si Abbatelli gana concursos de belleza, no me hace sentir nada.

- Está esperando un hijo tuyo… algo debió hacerte sentir para que eso sucediera.

- Harry… esta noche es nuestra, no se te olvide.

- Sí, tienes razón. –aceptó sonriéndole-. ¿Quieres que bailemos?

- Me moría por que lo pidieras.


Harry sujetó a Severus de la mano para llevarlo a la pista, empezaron a bailar abrazados ignorando el círculo de gente que se había formado alrededor de Ron y el falso Harry, aún se escuchaban a algunos alumnos jactándose de habérselo sospechado con anterioridad, la mayoría habían apostado que esos dos no podían ser solamente amigos. Incluso hubo quienes aseguraron haberlos descubierto en alguna ocasión en actitudes sospechosas saliendo de los invernaderos… casi nadie ponía atención a la pareja de extraños que bailaban enamorados muy cerca de ahí. Solo dos pares de ojos lo hacían, y Dumbledore estaba preocupado de ver interés en la mirada de Ángelo.


- Me siento tan bien estando en tus brazos. –susurró Harry enamorado.

- Se siente mejor tenerte en mis brazos, Harry.


Harry sonrió restregándose mimoso en el pecho de Severus quien le abrazó con más ahínco al sentir sus caricias, suavemente le levantó por la barbilla para besarlo, algo a lo que Harry correspondió sin ningún esfuerzo. En poco tiempo se olvidaron de lo que sucedía alrededor, podían sentir sus corazones latir emocionados, tan enamorados el uno del otro, recordando su primer beso, la noche en que todo había cambiado para ellos.


Sus lenguas jugaban acariciándose sedosamente, sus labios succionaban sin prisa, disfrutando de las sensaciones que les causaba cada roce húmedo invadiendo su cuerpo de febriles estremecimientos. Los dedos de Harry se dedicaban a acariciar la piel del cuello de Severus por debajo de la larga melena añil mientras sentía como el profesor le apretaba posesivamente su cintura acercándole a su cuerpo. Harry gimió dentro de la boca de su pareja cuando sintió que no era el único que empezaba a sentirse excitado. Se separaron unos segundos para mirarse a los ojos, confesándose su amor sin palabras, Harry llevó sus manos hacia el rostro de Severus, acariciándolo embelesado.


- ¿Qué hice para merecerte, Harry? –cuestionó Severus en un susurro uniendo su frente a la del muchacho.

- No sé, cuando lo sepamos me ayudas a saber qué hice yo para merecerte a ti. –respondió acercando un poco más el rostro de Severus y darle un agradecido beso en la frente-. Bendito seas, Severus, por todo lo que eres… muchas gracias por haberme besado aquella noche, si no lo hubieras hecho, mi vida seguirá sin más sentido que asesinar.

- Harry, no digas eso, yo… Te hice sufrir mucho… tal vez no…

- ¡Ni se te ocurra decirlo! –le calla con un suave beso para enseguida volver a mirarle a los ojos-. Severus Snape, con gusto pasaría de nuevo por todo si vuelvo a tener este momento contigo… ¡Te amo tanto!

- También te amo… más de lo que jamás podré demostrarte.


Harry sonrió, podía sentir el aliento cálido de Severus cayendo sobre sus labios que entreabrió en una franca invitación a ser nuevamente besados. Severus le complació, y por unos segundos todo iba bien hasta que…


- ¡Demonios! –farfulló Snape mordisqueando el labio inferior de Harry.

- ¿Qué pasa?

- No voltees, pero Abbatelli viene para acá.

- ¿Qué hacemos?

- Nada. –respondió Severus sonriendo aún más al sentir como Harry se apretaba contra él demostrando su temor a ser separados-. Abbatelli no puede identificarnos.

- Puede que a mí no, pero Severus… yo te reconocería en cualquier parte del mundo y con cualquier apariencia. Tus ojos pueden ser diferentes pero tu mirada es la misma, y tu sonrisa… tu olor, ese olor que me ha trastornado los sentidos… no, no creo que pases desapercibido para Abbatelli.

- Bueno, dejemos de preocuparnos. –musitó inclinándose para hundir su rostro en el cuello de Harry, enamorado aún más por cada una de sus palabras-. Albus ha llegado al rescate, no sé a donde lo lleva pero se están alejando.

- ¿Podemos seguir bailando?

- Sí, es nuestra noche y bailaremos hasta que ya no puedas más.

- No, no tanto… hay algo pendiente para después, que no se te olvide.


Severus rió, eso jamás lo olvidaría, y menos con lo que tenía preparado. Ambos dejaron de pensar en Abbatelli y continuaron su baile en silencio.


- ¿Quiénes son ellos? –preguntó Ángelo al Director señalando a Harry y Severus al otro lado del salón-. Se parece a Severus, pero…

- Él está en una misión, Ángelo, ya te dije.

- Es que… ¡se parece tanto! –exclamó asombrado-. Pero tienes razón, no puede ser él.

- Olvídate de ellos, vamos a tomar algo.


Ángelo pensaba aceptar pero en ese momento vio como Ron y Harry salían de la fiesta intentando pasar desapercibidos. Aún tenía un mal presentimiento sobre esa relación, así que, sin importarle que el Director le hubiese llamado, salió tras de la joven pareja de Gryffindors. Algo le decía que Harry tramaba una fechoría… era demasiado pronto para que se hubiese olvidado de Severus, y según el tiempo que le calculaba de gestación, ese hijo… No, no se atrevía ni a pensarlo.


Al dar vuelta en una esquina dio un paso atrás con rapidez para quedar escondido. A medio pasillo estaban Ron y Harry hablando en voz baja, no podía escucharlos por la distancia y eso le fastidió, así que se mantuvo expectante de sus expresiones… Podía ver una emoción real en los ojos de Harry cuando miraba a Ron, eso le confundió, ¿sería posible que su vida pudiera tener un giro tan agradable?


Ron se acercó a Harry y volvió a besarlo aprovechando las sombras de la noche y vio como el chico de ojos verdes le rodeaba por el cuello correspondiéndole tan ávidamente que tenía que ser sincero. No quiso espiar por más tiempo y dándose media vuelta se marchó, no tenía ánimo de regresar a la fiesta, así que mejor iría a esperar la llegada de Severus leyendo cualquier aburrido libro.


- Se ha marchado ya. –dijo Hermione separándose de Ron-. Me sorprende que hayas sabido darle un buen uso a ese mapa, Ronald.

- ¿Y para qué creías que lo quería?

- Conociéndote, para nada bueno. En fin, creo que hemos terminado nuestro trabajo por el día de hoy, me siento cansada así que mejor nos vamos a la sala común.

- De acuerdo… estoy ansioso de que se te pase el efecto de esa poción.

- ¡Vaya que yo también!


Ron puso los ojos en blanco al ver que ahora era Hermione quien no había captado su intención al querer verla como era en realidad, pero ya no dijo nada y la siguió con rumbo a la torre Gryffindor.




************************************
sun sun sun sun sun sun sun sun sun
************************************













Volver arriba Ir abajo
Araleh Snape

avatar

One shots-Vacaciones 2015 Juego del verano 1 Reto Feliz cumpleaños Harry 2014 Maraton Junio 2014 Juego palabras hechizadas DIS 2015 Juego lechuza chismosa-D.I.S 2015 Chistes Snarry DIS 2015 Juego Yo entré-D.I.S 2015
Femenino Cantidad de envíos : 4300
Galeones Snarry : 212775
Fecha de inscripción : 16/01/2009

MensajeTema: Re: Enfermo de amor. Capítulo 21 *Día de la Amistad... y del amor*   Mar Abr 07, 2009 10:51 pm

************************************
sun sun sun sun sun sun sun sun sun
************************************





- Lindo cabello, Harry. –interrumpió Dumbledore a la pareja que, aunque dejaron de bailar para atenderle, permanecieron abrazados.

- Yo lo odio. –dijo Harry desmintiéndose con una sonrisa-. Pero creo a Severus le gusta mucho, y si es así, ya estoy pensando en teñirme.

- Ni se te ocurra, Harry. –amonestó Severus-. Me gustas tal como eres siempre, además, si lo que pretendes es que me tiña con este color tan escandaloso, pierdes el tiempo.

- ¿Y tú, Severus… de rojo?... No creí que viviría para ver algo así.

- ¡Lo que tengo que hacer para que Abbatelli sospeche lo menos posible! –exclamó agraviado-. Él tampoco esperaría verme de estos colores estrafalarios.

- ¿Estrafalarios? –repitió Harry-. ¡Pero si se te ve lindo, yo creo que hubieras sido un perfecto Gryffindor!

- Nada más porque esperas un hijo mío no te respondo como mereces por ese comentario, Potter. –gruñó Severus y Harry se rió abrazándosele aún más, consiguiendo de esa forma arrancarle una sonrisa.

- Bueno, par de tortolitos, no los interrumpo más, tan sólo he querido avisarles que tienen el campo libre, Ángelo se ha marchado y ahora mismo iré a asegurarme de que no regrese.


Harry y Severus sonrieron agradecidos por la ayuda y luego de que el director se alejara volviendo a dejarlos solos, ellos se acercaron a una mesa a tomar un poco de jugo de calabaza para refrescarse, el ejercicio había hecho que unas gotas de sudor resbalaran por las sienes del chico. Al verlas, Snape colocó sus labios sobre ellas para beberlas.


- ¡Severus! –exclamó sorprendido-. ¡Es sudor!

- Si supieras lo que me muero por probar de ti… ¡Por Merlín, debe ser delicioso!


Harry se sonrojó notablemente al imaginarse a lo que se refería Severus, él podía recordar la noche en que Severus bebió de él para enseguida dárselo a probar con un beso, pero eso no estaba en la mente del hombre, así que empezó a sentir que realmente aquella sería una grandiosa segunda primera vez.


Entre tanto, Dumbledore llegaba a la recámara de Severus. Ángelo le sonrió invitándolo a pasar, ya se había mudado de ropa y lucía un elegante pijama salmón.


- ¿Traes noticias de Severus? –preguntó emocionado mientras servía un poco de té al director.

- No, tengo la impresión de que no sabremos nada hasta mañana. Siento no haberte comunicado los planes, Ángelo, pero fue de improviso.

- Está bien, no importa… -respondió sonriéndole sinceramente-… es sólo que lo extraño mucho cuando no lo veo.

- Ángelo… ¿porqué no le das a Severus la libertad de elegir?

- ¿Elegir? –cuestionó ensombreciendo su mirada-. Pero no hay nada que elegir, Albus.

- ¿De verdad no tiene ninguna otra opción?

- Albus… ¡yo lo amo, te juro que lo amo más que a mi vida! –aseguró con lágrimas en los ojos-. ¡Quiero luchar por él, quiero hacer todo lo que esté en mis manos para que me ame tanto como lo amo yo!

- Pero…

- ¡No puedo renunciar a él, ahora estoy embarazado, y además, él no tiene posibilidades con nadie más… algún día, Albus, algún día se dará cuenta que no soy tan mala opción y aunque sea por ser la única que tiene, sé que me llegará a querer!

- Ángelo, te estás lastimando.

- No me importa. –aseguró ya con lágrimas rodando por sus mejillas-. No me importa el costo de lo que hice… Severus lo vale.


Dumbledore no pudo evitar sentirse mal por Ángelo, lo había conocido bien durante su niñez, cuando su padre lo llevaba a las reuniones de la Orden, su madre murió desde mucho antes, y siempre fue un chiquillo risueño y cariñoso, fascinaba a todos los miembros de aquel entonces y a ninguno le importaba tenerlo jugando mientras ellos planeaban el modo de combatir mortífagos. Los de la Orden dejaron de verlo a raíz de la muerte de su padre y tuvo que irse a vivir con unos tíos cuando todavía no cumplía ni los cinco años. Albus continuó un tiempo en contacto, pero la primera guerra continuaba y sus visitas se fueron haciendo más esporádicas hasta el día en que Ángelo cumplió once años, sus tíos no accedieron a llevarlo a Hogwarts y aunque el niño suplicó ayuda a Albus no pudo hacer nada por él. La situación empeoraba día con día, ahora los padres de Harry estaban en un grave peligro, requerían de toda su atención, la muerte les llegó poco después, la guerra terminó, pero los tíos de Ángelo no recapacitaron y ellos mismos continuaron impartiéndole la educación de acuerdo a las creencias Veela… Dumbledore tuvo que resignarse a su decisión y se apartó por completo. Ahora que había vuelto a su vida, desde un principio pensó que seguía siendo el mismo, tan dulce y generoso… no comprendía porqué el amor podía cambiar a alguien para mal, volverlo extremadamente obsesivo y mentiroso. Lo único que hizo fue abrazarlo y dejar que llorara en su pecho, convencido de que esas lágrimas sí brotaban de su corazón.


*************************************************


Un par de horas después, Severus conducía a Harry hacia un aula lejana del quinto piso. La había escogido precisamente porque su ubicación era tan remota que pocos la conocían, no había sido utilizada en décadas, y sólo le bastó un par de hechizos para que la puerta quedara completamente sellada y todo el lugar insonorizado.


- ¿Y bien?... ¿te gusta? –preguntó cuando encendió la luz mostrando un ambiente confortable, con velas e incienso. La única ventana ocluida con una espesa cortina de terciopelo rojo que ondeaba suavemente por el viento que se colaba por debajo de ella, dando todavía un toque más etéreo al lugar. Una hermosa cama, más cálida y acogedora de lo que jamás soñó estaba ubicada cerca de la ventana.

- Severus… -empezó Harry estrujándose las manos nerviosamente-… ¿porqué no vamos a otro lugar?

- ¿No te gustó?

- ¡Me fascina! Pero… no quisiera que Ángelo volviera a encontrarnos, no sé todavía como lo hizo en aquella ocasión y no me gustaría que se repitiera.

- Yo tampoco tengo idea, pero eso no sucederá de nuevo.

- Por favor… te acepto lo que sea, incluso un motel muggle, pero no nos quedemos en Hogwarts, Severus… tengo miedo.

- No temas, Abbatelli no nos encontrará aquí. Sería mucho más probable que nos encuentre si salimos de la seguridad de Hogwarts y ahora, tanto el mundo muggle como el mágico representan aún mayor peligro.

- ¿Qué quieres decir?

- ¿No lo sabes?... pensé que sí. En fin, Abbatelli ha desarrollado una especie de sexto sentido que le hace intuir cuando estoy en algún peligro inminente, eso lo ha ayudado a acudir cuando lo necesito.


Harry se separó de Severus caminando alrededor del aula pensativamente. Harry lo recordó y recordó también parte de cierta conversación con Ángelo pero no sabía si podía preguntar… además, no quería aceptar que le dolía saber que el amor de Ángelo era tan fuerte como para avisarle de proteger a Severus hasta esos límites, ya había visto antes como funcionaba, pero prácticamente la desechó de su mente ante la angustia que le provocaba sentir que perdía el amor de Severus.


- Severus… ¿Ángelo te protegió de Voldemort, verdad? –preguntó sin atreverse a volverse para mirarlo.

- Harry, él se hizo espía para…

- Para salvarte… para que no tuvieras que acostarte con ese monstruo.

- ¿Cómo sabes eso? –preguntó aturdido.

- El mismo Ángelo me lo dijo… ¿realmente pensabas hacerlo?


Severus exhaló todo el aire de sus pulmones y fue a sentarse sobre la cama, con la mirada fija en el piso, apoyando sus manos sobre sus rodillas.


- Lo hubiera hecho… sí.

- ¡Pero Severus!

- ¡Era el único camino que me quedaba, El Lord sospechaba de mí gracias a intrigas de Lucius!... yo, yo había notado que la duda estaba en los ojos del Señor Oscuro, pero a pesar de eso, aún no me mataba, tenía que ser por algo. Le estudié y comprobé que quería algo más de mí antes de acabar conmigo… era mi oportunidad, Harry, de esa forma podría seguir fungiendo mi papel de espía y además obtendría mucha mejor información.

- ¿Información?... ¿Todo por obtener una maldita información?

- Esa información se necesitaba, no iba a arriesgar lo ganado por nada, aunque tuviera que llevar mi papel hasta esos extremos.

- ¿Y… y lo llevaste? –preguntó y su voz se escuchó quebrada.

- No del todo… Abbatelli apareció justo en el momento preciso y me reclamó como su pareja, eso evitó que el Lord pudiera tocarme. Yo estaba eufórico, feliz de no haber tenido que someterme al señor Oscuro, eso me aseguraba poder seguir mirándote a los ojos, y aunque no tenía ninguna esperanza contigo, ansiaba seguir mintiéndome con que no era así… No pude contenerme y cuando le contaba a Albus lo sucedido me dejé llevar por la alegría que sentía, era algo tan desconocido para mí sentirme así, no pude controlar mis emociones como antes y…

- … y lo besaste, sellando de esa manera el reclamo.

- Así es. Fue algo accidental pero eso ya no importaba. Había una oportunidad de anularlo, pero era mi muerte la solución, quise aceptarla cuando vi la desilusión en tus ojos al descubrirme besando a Abbatelli, pero finalmente no lo hice y confirmé la aceptación… esa misma noche Abbatelli y yo nos convertimos en una pareja.


Harry ya no preguntó más, no era tan ingenuo para no imaginarse la forma en que se consolidó el reclamo, la prueba era el embarazo de Ángelo, y algo le decía que no había sido solamente en aquella ocasión… por algo su profesor de Defensa siempre tenía esa mirada ilusionada cada mañana. De repente ya no quería estar ahí.


- No dudes de mí. –pidió Severus caminando hacia él para abrazarlo, el Gryffindor no lo rechazó y tristemente se abrazó de él-. Sé que te duele todo esto, pero te amo y espero poder recompensártelo algún día.

- No dudo de ti, pero… no puedo evitar sentirme mal. Tu relación con Ángelo es más fuerte de lo que me gustaría. Ahora comprendo también porqué nos encontró aquella noche.

- ¿Porqué?

- Presintió el peligro de muerte en el que estabas… por eso acudió a ti, justo a tiempo para salvarte.

- ¿Salvarme de qué?

- Ángelo me confesó que esa noche habías vertido un potente veneno en tu bebida, Severus… yo no me dí cuenta, y si no hubiera sido por Ángelo en estos momentos estarías muerto. –le confesó estrechando el abrazo con temor-. ¡Y pensar que quise evitar que te llevara consigo, que luché por derrotarlo! Si lo hubiera conseguido…

- Ya, no pienses en eso… lo que me dices me hace entender lo sucedido esa noche, por ti sería capaz de todo, pero ahora sé que cometí un grave error, aún no puedo creer que me atreviera a atentar contra nuestras vidas ¡contra la tuya! –enfatizó aterrado.

- ¿Te das cuenta que si no lo hubieras hecho ahora no estuviéramos juntos?... gracias a que por fin me dijiste que me amabas me armé de valor para seguir insistiendo por ti. Si aquella noche no hubiera sucedido, entonces sí estaríamos destinados a vivir separados… aunque sigue alarmándome el pensar que eras tú el único que corría peligro. Quizá debería sentirme agradecido porque Ángelo te salvó, me asusta saber que él presintió por lo que pasabas estando tan lejos mientras que yo, teniéndote a un lado…


Severus le besó en la frente antes de apretarlo con más fuerza, conmovido por el llanto de Harry que ya salía sin reservas al comprender mucho de los acontecimientos de esa noche. Severus había estado dispuesto a morir por él, y no quería ni imaginarse si lo hubiera conseguido, si al despertar hubiera encontrado un cadáver a su lado… la idea le aterraba.


Severus le condujo a la cama. En silencio le retiró las botas, Harry no protestó, dejó que lo hiciera sin mediar palabra. Luego de correr las cortinas para poder mirar el cielo estrellado, se acurrucaron bajo las cobijas resguardándose del frío bajo ellas y entre sus brazos. El Profesor pronunció un hechizo para encender un fuego que rodeó la cama para calentarse sin quemarse, Harry sonrió al recordar la prueba de Snape para proteger la prueba filosofal en el primer año.


- No te sientas culpable por Abbatelli. –dijo Severus al oído del enamorado muchacho-. Tú no le debes nada y en cuanto a el trato, él sabe que no lo amo, que si estoy con él es por ese reclamo, y en cuanto mi hijo nazca veré la forma en que podamos cancelarlo, no le quedará más opción que aceptar, Harry, y entonces tú y yo podremos estar juntos.

- ¿Y tu bebé?

- No sé… pero no quiero renunciar a él y no pienso hacerlo.

- Yo te ayudaré, en lo que pueda y hasta en lo que no… siempre te ayudaré.

- Gracias, lo sé. –respondió besándole en los labios para luego secar los últimos vestigios de lágrimas del Gryffindor-. Ahora podemos dormir un poco, sé que no te sientes con ánimo de hacer nada.


Severus suspiró mientras se apegaba más al cuerpo de Harry, no le hacía falta nada más para sentirse feliz a su lado, ya tendrían más ocasiones para demostrarle físicamente cuanto lograba encender su cuerpo. Harry mantenía muy cerca su rostro del cuello de Severus, aspiró hondo inhalando esa fragancia que le enloquecía.


- ¿Severus?

- Dime. –le instó en un cálido murmullo cerca que pegó directo en la oreja de Harry, estremeciéndolo involuntariamente.

- Creo que has logrado que me regresen los ánimos. –aseguró ronroneándole seductoramente-. Además, no podemos desaprovechar esta hermosa habitación, Severus, me encantaría poder darle un buen uso.

- Me alegra escuchar eso… porque he pensado que nuestra primera vez tenía que ser aquí, mirando el cielo estrellado que será testigo de mi amor por ti.

- Eso es lindo, pero… no sería la primera vez ¿recuerdas? –dijo sujetándole de la mano para conducirla a su pequeño vientre abultado-. Bueno, sé que no, pero sabes que sucedió y que…

- No me refiero a tu primera vez… sino a la mía.

- Por eso, fue de los dos, aunque no lo recuerdes.

- Harry, no me entiendes. –dijo sujetándole de la barbilla para mirarle directo a los ojos-. Me siento feliz de decirte que quiero ser tuyo, quiero que esta noche seas tú quien me tome… que seas el primero y el único que me haga el amor de esa manera. ¡Ámame, Harry, ámame y reclámame tú como tuyo!




************************************
sun sun sun sun sun sun sun sun sun
************************************


Volver al capítulo anterior

Ir al siguiente capítulo













Volver arriba Ir abajo
Susy Snape
Duelista
Duelista
avatar

No tienes logos aún.
Femenino Cantidad de envíos : 634
Localización : Valparaíso, Chile
Galeones Snarry : 9812
Fecha de inscripción : 14/02/2009

MensajeTema: Re: Enfermo de amor. Capítulo 21 *Día de la Amistad... y del amor*   Miér Abr 08, 2009 12:26 am

Que raro para Ron debió ser besar a la chica de sus sueños en el cuerpo de Harry jejeje
El capi estuvo hermoso.... y con esa declaración final pues mucho mejor

Besos Very Happy
Volver arriba Ir abajo
Araleh Snape

avatar

One shots-Vacaciones 2015 Juego del verano 1 Reto Feliz cumpleaños Harry 2014 Maraton Junio 2014 Juego palabras hechizadas DIS 2015 Juego lechuza chismosa-D.I.S 2015 Chistes Snarry DIS 2015 Juego Yo entré-D.I.S 2015
Femenino Cantidad de envíos : 4300
Galeones Snarry : 212775
Fecha de inscripción : 16/01/2009

MensajeTema: Re: Enfermo de amor. Capítulo 21 *Día de la Amistad... y del amor*   Miér Abr 08, 2009 1:43 pm

Tengo una fijación rara por el Harry/Ron, jeje, desde que en La familia que siempre quise puse un beso entre ellos, dejé de verlos como hermanos XD. Y cuando escribía esa parte me imaginé la escena del otro fic, aunque eran diferentes. Esas pequeñas líneas las disfruto mucho (pero que quede entre nos, jajaja) sweat

Besitoooos!!













Volver arriba Ir abajo
kakarotta
Explota calderos
Explota calderos
avatar

No tienes logos aún.
Femenino Cantidad de envíos : 74
Fecha de nacimiento : 09/03/1986
Edad : 31
Localización : México
Galeones Snarry : 9020
Fecha de inscripción : 26/06/2009

MensajeTema: Re: Enfermo de amor. Capítulo 21 *Día de la Amistad... y del amor*   Vie Jun 26, 2009 11:59 pm

kyaaaa pellizcame, crei leer mal, sev le pide a harry que sea su seme, nunca me imagine algo asi, seria muy raro pero genial que el tambien quedara embarazado, seria medio raro verlos a los dos con panzita no podrian con ellos mismos
Volver arriba Ir abajo
Araleh Snape

avatar

One shots-Vacaciones 2015 Juego del verano 1 Reto Feliz cumpleaños Harry 2014 Maraton Junio 2014 Juego palabras hechizadas DIS 2015 Juego lechuza chismosa-D.I.S 2015 Chistes Snarry DIS 2015 Juego Yo entré-D.I.S 2015
Femenino Cantidad de envíos : 4300
Galeones Snarry : 212775
Fecha de inscripción : 16/01/2009

MensajeTema: Re: Enfermo de amor. Capítulo 21 *Día de la Amistad... y del amor*   Sáb Jun 27, 2009 2:01 pm

Pues es verdad, Sev será el uke en esta ocasión, pero creo que no habrá otro mpreg jeje, aún no me animo a escribirle pancita a mi hermoso Severus Razz
pero la posibilidad de que los dos estén embarazados al mismo tiempo es extrañamente interesante jajaja













Volver arriba Ir abajo
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: Enfermo de amor. Capítulo 21 *Día de la Amistad... y del amor*   

Volver arriba Ir abajo
 
Enfermo de amor. Capítulo 21 *Día de la Amistad... y del amor*
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
La Mazmorra del Snarry :: Biblioteca de la Mazmorra :: Fanfics Snarry :: Fanfics de Araleh Snape-
Cambiar a: