La Mazmorra del Snarry


 
ÍndicePortalRegistrarseConectarseFacebook
Mejor posteadora de Enero: Nanndyta ¡¡Felicitaciones!!

Comparte | 
 

 Enfermo de amor. Capítulo 15 *Desengaño*

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
Araleh Snape

avatar

One shots-Vacaciones 2015 Juego del verano 1 Reto Feliz cumpleaños Harry 2014 Maraton Junio 2014 Juego palabras hechizadas DIS 2015 Juego lechuza chismosa-D.I.S 2015 Chistes Snarry DIS 2015 Juego Yo entré-D.I.S 2015
Femenino Cantidad de envíos : 4300
Galeones Snarry : 212766
Fecha de inscripción : 16/01/2009

MensajeTema: Enfermo de amor. Capítulo 15 *Desengaño*   Dom Abr 05, 2009 7:01 pm

************************************
sun sun sun sun sun sun sun sun sun
************************************




Desengaño







Era una sensación de paz absoluta, haber conocido la felicidad de sentirse amado por quien se había llegado a idolatrar, despertar en sus brazos luego de haber hecho el amor frenéticamente. Harry sonreía en su mundo de ensueño y fascinación, nada podía ser mejor, sentía las manos de Severus rodeándolo por su cintura de manera posesiva y amorosa… y de pronto, una luz que lo hizo abrir los párpados con terror, una voz que ya no quería volver a oír jamás pronunciando un hechizo.


- ¡Obliviate!


Harry se giró rápidamente sintiendo el corazón detenerse abruptamente. Ángelo estaba ahí con ellos, apuntando aún a un inconsciente Severus. Un escalofrío recorrió el cuerpo de Harry al comprender lo que acababa de suceder, era demasiado horrible para creerlo, pero era cierto.


- ¡¡¡¿¿Qué le hiciste, imbécil??!!! –gritó saltando sobre un furioso Ángelo-. ¡Eres un maldito, idiota, te voy a matar!

- ¡Obliviate! –gritó Ángelo apuntando ahora al muchacho mientras retrocedía.


Harry no llevaba su varita, ni idea en dónde había quedado luego de haber perdido su ropa, pero gracias a su agilidad logró esquivar el hechizo.


- ¡Te odio, Harry Potter! –gritó Ángelo con lágrimas en los ojos-. ¡Pero seré yo quien no te permita salirte con la tuya!... ¡Crucio!


Harry no consiguió escapar y se retorció en el suelo gimiendo de dolor ante la poderosa maldición del despechado Veela. Luchaba por no gritar aunque temía que no iba a poder contenerse por mucho tiempo… el dolor era insoportable.


- ¡Vas a sufrir como nunca por haberte atrevido a poner tus manos sobre él! ¡Te lo juro!

- ¡No lo toques! –le ordenó al momento de verse liberado de la maldición pues Ángelo le dejó para ir por Severus.

- ¡Es mío, puedo hacer con él lo que quiera y ahora mismo me lo llevaré de aquí! ¡Él nunca sabrá lo que pasó entre ustedes y todo volverá a ser como antes!

- ¡Severus me ama!

- ¡Eres un estúpido ingenuo, eso no es cierto, solamente quiso acostarse contigo pero nada más! ¡Puedo perdonárselo, después de todo, eres peor que una mujerzuela ofreciéndote a todo momento!


Al ver que Ángelo estaba a punto de marcharse con Severus y él no veía su varita por ningún lado, Harry sintió que el coraje y la rabia se aminoraban ante el miedo que lo embargó por Severus.


- ¡Ángelo, no hagas esto, por favor! –suplicó desesperado-. ¡Severus no te quiere!

- ¿Eso te dijo? –respondió sonriéndole irónico-. Pues te ha mentido, claro que me quiere, ¿cómo supones tú que pude encontrarlos?... no has sido el único para el que ha ideado esta habitación, Harry.

- ¡Mentiroso, no te creo nada!

- No me interesa… me voy y lo llevo conmigo.


Harry se lanzó hacia él cuando vio que lo sostenía en brazos, pero Ángelo hizo un esfuerzo para enviarle otro Obliviate, nuevamente Harry lo esquivó, no iba a permitir que le hicieran olvidarse de esa noche.


- ¡Quédate con tu maldita memoria! –le gritó Ángelo furioso-. ¡Será lo único que tengas de él, confórmate, maldito promiscuo!

- ¡No dejaré que te lo lleves!

- ¡Si no quieres que muera vas a tener que quedarte callado!


Harry tomó aquello como una aterradora amenaza y el miedo le paralizó. Vio como Ángelo cubrió el cuerpo de Severus con una sábana para llevárselo. Intentó seguirlo pero el Veela continuó enviándole todo tipo de hechizos, algunos logró esquivarlos, maldecía no saber dónde estaba su varita, de esa forma podría defenderse, buscó afanosamente a su alrededor, eso lo distrajo y uno de los rayos le pegó directo en el tórax. Ángelo aprovechó que Harry quedaba sin sentido para salir corriendo lo más que le permitía el peso del cuerpo de Severus, se resistía a levitarlo, lo apretujaba contra su pecho sintiendo un pánico enorme por no conseguir salvarlo.


Lo más aprisa que pudo, Ángelo condujo a Severus hacia su despacho, ahí lo colocó suavemente sobre un mullido sillón. Fue hacia las estanterías y con algo de nerviosismo seleccionó un frasco que contenía un espeso líquido ambarino que posteriormente dio a Severus para que bebiera. A pesar de que le costó trabajo por la inconsciencia del hombre, no se detuvo hasta que no hubo quedado nada de la solución. Respiró hondo esperando que eso diera resultado y lo mantuviera vivo mientras realizaba el contraveneno que Severus requería.


Ángelo sacó el frasquito que había tomado del cuarto de los menesteres, lo llevó hacia una mesa de trabajo donde se dispuso a revisarlo, apenas habían quedado unas cuantas gotas y tenía que aprovecharlas al máximo para reconocer cada uno de sus ingredientes.


Le llevó un par de horas hacerlo, pero por fin tuvo la fórmula del veneno que Severus había ingerido, le miró sonriente, esperando poder revertir el proceso en el menor tiempo posible, no podía perder ni un segundo, la bebida ambarina no funcionaría para siempre.


*************************************************


Cuando Harry abrió los ojos miró a su alrededor intentando recordar donde estaba, la chimenea seguía encendida pero no tenía idea de cuanto tiempo había pasado desde que…


- ¡Severus! –exclamó angustiado al recordar que Ángelo se lo había llevado inconciente-. ¡Tengo que ir con él!


Rápidamente se puso en pie, buscó su ropa para vestirse y gruñó al descubrir su varita bajo uno de los almohadones, ¿dónde había estado mientras la necesitaba?... ¡Había sido tan lento, por su culpa Severus podía estar en peligro y eso no se lo perdonaría nunca!


Corrió a todo lo que le permitían sus piernas, no le importaba el dolor de sus músculos ante la vigorosa actividad de la noche, su prioridad era encontrar a Severus. En su camino se encontró con algunos alumnos que le miraban intrigados, algunos con sorpresa, pero no se detuvo a averiguar lo sucedido, bajó hacia las mazmorras, usó su varita para adentrarse en la habitación de Severus… estaba vacía, su estómago se hizo nudo.


Ahora corría hacia el despacho, tal vez pudiera hallarlo ahí, aún no amanecía… estaba confundido, ¿qué no había sucedido ya cuando Ángelo entrara a la sala de los requerimientos? Pensaba eso sin dejar de correr, volvió a usar la varita para abrir el despacho… nada otra vez. El aula de Pociones también estaba vacía, sólo le quedaba un sitio al cual acudir y corrió rumbo a la dirección del Colegio, Dumbledore seguramente le ayudaría a encontrar a Severus. Aún no llegaba ni al corredor donde se encontraba la gárgola cuando sintió que alguien lo sujetaba del brazo para atraerlo hacia un abrazo que no esperaba.


- ¡Harry, me alegra tanto que estés bien! –exclamó Dumbledore abrazándole con alivio-. Hace horas que te buscábamos por todo el castillo, temíamos que hubieras hecho alguna barbaridad.

- ¿El profesor Snape? –preguntó jadeando cansado-. ¿Dónde está?

- ¿Severus?... él y Ángelo se marcharon hace un par de horas, Harry.

- ¿Qué?... ¿A dónde?

- A Italia. Ambos continuaban muy lastimados por el enfrentamiento con Tom y sus mortífagos, así que me pareció buena idea que fueran a descansar lejos.

- ¡No!... ¡Ángelo, no, por favor!


Harry salió corriendo nuevamente dejando el Director perplejo ante la súplica que acababa de escuchar, era algo que había escapado de su sagacidad… ¿así que Harry sentía algo por Ángelo?... lo lamentaba tanto por él, un amor imposible para un chico que merecía la felicidad.


Harry salió a los terrenos de Hogwarts, en su alocada carrera arrolló a varios de sus compañeros, incluyendo a Hermione y Ron que apenas sí tuvieron tiempo para sonreír verlo sano y salvo. Él los ignoró por completo y no paró hasta llegar a la verja de metal con los cerdos alados franqueándola. Ahí cayó de rodillas llorando desesperado, Ángelo lo había conseguido, se llevó a Severus con él sin importarle nada… quería pensar que sería por poco tiempo, que Severus regresaría, hablarían y todo se solucionaría para bien, pero ahora era muy doloroso saber que estaba lejos y no tenía idea de cuando volvería a verlo.


**********************************


Los días que pasaron Harry los vivió en la enfermería, siempre callado y ausente del mundo. Se rehusaba a hablar hasta con el terapeuta que el director había llevado especialmente para él, no quería que le hablaran de Voldemort, su dolor ya no era por él, y no se sentía con fuerza de confesar lo que había sucedido, su prioridad era esperar el regreso de Severus. Dumbledore pensaba que su visible tristeza se debía a la lejanía de Ángelo aunado a su conmoción por la destrucción de Tom. Los demás simplemente pensaban que estaba agotado y necesitaba reposo. No regresó a clases y permaneció en la enfermería el tiempo que faltaba para salir de vacaciones navideñas. Ese pensamiento le entristeció más, no las disfrutaría en compañía de Severus y lloraba en silencio siempre que se encontraba solo.


Miraba melancólico cada amanecer que se filtraba por la ventana… “Me prometiste que veríamos juntos los amaneceres, Severus… ¿te acordarás de mí?... ¿cuánto habrá afectado el obliviate de Abbatelli?... ¡Me niego a pensar que puedas haberte olvidado de nuestra noche juntos, no quiero!”


Aquella incertidumbre lo agobiaba cada día más, tal vez Severus ni se acordaba de lo que sentía por él… probablemente Ángelo ya le había lavado el cerebro todo ese tiempo. Estaba aprendiendo a odiarlo más de lo que había detestado a Voldemort… pero ya se encargaría de darle su merecido.


Durante las vacaciones Harry fue llevado a la Madriguera para que las pasara con los Weasley, él había protestado débilmente, prefería la enfermería, pensando que estando en Hogwarts podría enterarse de cuando Severus regresara, aún se aferraba a la esperanza de que eso sucediera pronto. Nadie pareció escucharlo, se sentía mal de ver las atenciones de toda esa familia para con él cuando lo único que quería era ver a otra persona muy distinta a ellos. Hizo un esfuerzo por sonreír un poco pero cada vez le costaba más trabajo conseguirlo, hasta que un día Hermione y Ron se le acercaron a la cama donde descansaba en silencio.


- ¿No quieres venir a jugar un partido de quidditch con nosotros? –propuso Ron-. Así puedes relajarte un poco, compañero.

- Me siento cansado… será otro día, gracias de todos modos. –respondió con una tenue sonrisa.

- Siempre estás cansado, Harry. –comentó Hermione con preocupación-. Tal vez deberíamos decirle al Director para que envíe a Pomfrey, o llevarte a un médico, no creo que sea normal tu condición.

- No quiero ver médicos… estoy bien, sólo cansado.

- Me da la impresión de que algo te preocupa, compañero. –confesó Ron-. ¿No será acaso por el profesor Abbatelli?

- ¿Qué tiene que ver el profesor Abbatelli? –cuestionó Hermione sin entender.

- Nada. –se apresuró a responder Ron al darse cuenta de su indiscreto comentario-. Fue algo que dije sin pensar.

- Tus pensamientos nunca tienen lógica, Ronald, deberías poder organizarlos mejor… ¿Qué puede relacionar a Harry con el profesor Abbatelli? –cuestionó con altivez.


Harry se incorporó de un salto para mirar por la ventana, una idea había llegado de improviso al escuchar la discusión de sus amigos… aún tenía sus pensamientos, de esa forma conseguiría que Severus recordara, la esperanza resurgía con la fuerza de un avasallador río que devoraba cualquier tristeza.


*************************************************


El resto de las vacaciones Harry lucía feliz, era tan extraño el cambio pero nadie protestaba, al contrario, sonreían al verlo reír por cualquier tontería, de verlo aceptar radiante ir de compras para los regalos de Navidad, de bailar emocionado con todos durante la celebración de Noche Buena… Harry parecía otro y éste era el que todos deseaban ver siempre.








************************************
sun sun sun sun sun sun sun sun sun
************************************













Volver arriba Ir abajo
Araleh Snape

avatar

One shots-Vacaciones 2015 Juego del verano 1 Reto Feliz cumpleaños Harry 2014 Maraton Junio 2014 Juego palabras hechizadas DIS 2015 Juego lechuza chismosa-D.I.S 2015 Chistes Snarry DIS 2015 Juego Yo entré-D.I.S 2015
Femenino Cantidad de envíos : 4300
Galeones Snarry : 212766
Fecha de inscripción : 16/01/2009

MensajeTema: Re: Enfermo de amor. Capítulo 15 *Desengaño*   Dom Abr 05, 2009 7:03 pm

************************************
sun sun sun sun sun sun sun sun sun
************************************






Era año nuevo, los jóvenes Weasley jugaban guerrillas con Hermione y Harry, suspendieron la actividad cuando Molly salió a avisarles que Dumbledore acababa de llegar. Ante la mención del Director, Harry acentuó su sonrisa, se sacudió la nieve mientras corría al interior, algo le decía que ese día por fin tendría noticias de Severus.


- ¡Profesor Dumbledore! –le saludó Harry sin reprimirse de ir a abrazarlo feliz.

- Me da gusto verte tan contento, Harry. –aseguró el anciano correspondiendo al abrazo-. Espero no ser ave de mal agüero con lo que te tengo que decir.

- ¿Qué? –preguntó ensombreciendo su rostro-. ¿Qué ha pasado?

- Nada malo, pero tenemos que regresar a Grimauld Place ahora mismo.

- ¿Porqué?... ¿Han vuelto el Profesor Snape y Ángelo?

- No, pero… ¿cómo sabes que se trata de ellos?

- ¿Sucedió algo malo? –cuestionó sin responderle.

- No, sólo están haciendo algunas investigaciones en el Londres Muggle, parece que algunos de los mortífagos que escaparon andan haciendo de las suyas, pero nada de qué preocuparse, serán presa fácil para Severus.

- Lo sé. –dijo sonriendo orgulloso del hombre que amaba.

- Ahora vamos, ellos se reunirán con nosotros allá para darnos la información que necesitamos. Tal vez tengas que ir a Hogwarts bajo su custodia, no queremos arriesgarnos a que intenten hacerte nada.


Harry ya no escuchaba nada, sólo se repetía mentalmente que ese día volvería a ver a Severus, no quiso irse sin subir por sus cosas, era importante llevarlas consigo, sobre todo el pensadero que había comprado sin importarle gastarse gran parte de la herencia de sus padres. Se despidieron de los Weasley que no entendían porqué no podían acompañar a Harry, pero acataron la decisión del director sin protestar, sólo Ron no disimulaba su disgusto, él quería averiguar si sus suposiciones sobre Harry y Ángelo eran acertadas, aunque casi no tenía ninguna duda de estar en lo correcto.


Al llegar a Grimauld Place la casa estaba en silencio, así que Harry subió a su habitación, se dio un baño y se cambió de ropa, usó un pantalón oscuro y una camisa beige con vistas haciendo juego con el pantalón. Ocupó todo el tiempo necesario para amoldar bien su cabello y no luciera tan desastroso, se felicitó por haberlo dejado crecer un poco, eso facilitaba el trabajo a pesar de que aún lucía algo desordenado, su apariencia era mucho más casual y atractiva. Estaba tan nervioso y emocionado por ver a Severus, no lo hacía desde principios de Noviembre, que apenas podía creer que ya habían pasado tantas semanas.


Cuando escuchó unos ruidos procedentes de la planta baja, el corazón le dio un vuelco casi doloroso, sujetó su Pensadero y bajó corriendo. Antes de entrar a la cocina fue al estudio donde dejó la vasija sobre el escritorio. Al salir le pareció escuchar risas, su piel se erizó al identificar la voz de Severus, y al entrar toda su alegría se esfumó dando paso al monstruo de los celos.


Ángelo mantenía a Severus acorralado contra una silla, sentado a horcajadas sobre él, riendo divertido por algo que no le interesaba saber. Dumbledore no les ponía demasiada atención estudiando unos documentos que sus amigos le habían llevado. Severus fue el primero que vio a Harry parado en la puerta, sus ojos se iluminaron regresando la esperanza para el chico.


- ¡Potter!... –exclamó poniéndose de pie y liberándose de Ángelo de esa forma, sin fijarse que había estado casi a punto de tirarlo al suelo ante su efusividad-… así que ya se encuentra bien, es bueno saberlo.


Harry no pudo responder, al verlo erguido fue incapaz de cerrar la boca. Severus iba vestido como muggle, con un pantalón ajustado a su cuerpo, un suéter verde de cuello alto que invitaba a abrazarlo y complementando el atuendo, una fina chaqueta de piel negra que lo hacía lucir esplendorosamente sexy. Su cabello atado con una cinta negra en su nuca, algunos cabellos algo despeinados, seguramente por el jugueteo de Ángelo pero que le daban un aire tan sensual que Harry sintió que su entrepierna revivía luego de semanas de larga espera.


- ¿Está bien, Potter? –preguntó Severus mirándole preocupado, aunque sin mostrarlo a nadie más que a él-. Se ha quedado mudo.

- ¿Será que Harry también nota lo hermoso que luces así? –intervino Ángelo besando a su pareja posesivamente-. No me quisiste creer pero dejaste muchos corazones rotos en el mundo muggle.

- Es muy dulce verlos tan enamorados pero es importante que hable con usted, Profesor.


El tono imperativo de Harry que denotaba los celos que sentía hicieron que Albus levanta la vista y observara la escena con interés, ¿qué pretendía Harry queriendo hablar con Abbatelli?


- Severus no tiene nada que hablar contigo. –respondió Ángelo tan rudo que llamó la atención de Albus. ¿qué sucedía ahí? ¿no era con él con quien Harry quería hablar? ¿porqué Ángelo tenía esa voz tan agresiva que nunca le había escuchado?.

- ¡No me interesa lo que digas, Abbatelli! –respondió Harry con la misma agresividad.

- ¡Harry! –le reclamaron Severus y Albus al mismo tiempo, aunque éste último aún más confundido ¿desde cuándo Severus llamaba a Harry por su nombre?

- ¡Vamos a hablar y será ahora mismo y me importa un soberano cacahuate si tu amorcito se niega!


Harry caminó hacia Severus y sujetándole de la mano lo condujo hacia la salida. Ángelo quiso impedirlo pero luego de un segundo se giró para sentarse pacíficamente en su lugar. Dumbledore miraba a la puerta por donde habían salido Harry con un dócil Severus que él no reconocía, y luego a un entristecido Ángelo que mantenía su mirada sobre la taza de té… definitivamente algo estaba ocurriendo entre esos tres. ¿Sería que Harry quería darle celos a Ángelo? ¿Pero cómo se le ocurría hacerlo con Severus cuando todos sabían que se odiaban a muerte? ¿Y Severus, porqué no se resistió y dejó que Harry se lo llevara cuando era obvio que su pareja no estaba nada contento con la idea?... Albus se propuso aclarar sus dudas, pero para eso debía hablar primero con Severus, parecía que era el más centrado en todo ese lío, él podría ayudarle a saber lo que sucedía.


Harry condujo a Severus hacia el estudio y cerró la puerta tras de ellos, su corazón retumbaba con violencia dentro de su pecho, quería abrazarlo y besarlo hasta que ya no pudieran más, pero se contuvo, primero tenía que saber cuales habían sido las afectaciones del Obliviate.


- ¿Para qué me has traído aquí? –preguntó Severus con nerviosismo-. Harry, esto no está bien, si quieres continuar con tus travesuras está bien, pero no delante de Abbatelli, él no se merece que le hayas gritado de esa forma.

- Abbatelli se merece que lo queme vivo. –murmuró para sí mismo.

- Te escuché. –le reprendió sin poder evitar ser cariñoso-. Escucha, si estás enfadado porque me marché luego de lo sucedido con el Señor Oscuro quiero darte una explicación, Abbatelli se sentía mal, me pidió que lo llevara con su familia y no pude negarme, lo siento.

- Él te llevó allá para separarte de mí.

- Te equivocas, Abbatelli no tiene idea de lo que sientes, él…

- ¡De lo que sentimos! –aclaró apresuradamente-. ¡Yo sé que me amas, Severus, y soy muy feliz de saberlo!

- Te equivocas, no quiero lastimarte pero he elegido a mi pareja, creí que lo habías aceptado.

- Lo aceptaba, hasta que me confirmaste de manera inequívoca que a quien amas es a mí. –protestó sonriéndole triunfante-. ¿Recuerdas que fuiste a visitarme a la enfermería luego de que acabara con Tom?

- Sí, lo recuerdo ¿porqué?

- Te quedaste esa noche conmigo.

- No, no fue así. Quise quedarme pero luego regresó Abbatelli y tuve que irme con él porque estaba mal.

- No, eso es lo que te hizo pensar, Severus. No puedes negarme que no recuerdas lo que pasó esa noche.

- Tengo algunas lagunas, es cierto… ¿cómo sabes eso?

- Porque ví como Abbatelli te lanzó un obliviate, quiso hacer lo mismo conmigo pero lo esquivé y…

- Harry… ¿qué tonterías estás diciendo? –preguntó pacientemente-. Nada de eso es verdad, cuando desperté al día siguiente comprendí que me había quedado dormido cuidando de Abbatelli, él todavía estaba muy dañado y tuve miedo por él, así que nos marchamos a Italia para que estuviera unos días con su familia, eso es todo.

- No, te faltó la parte más importante… lo que pasó antes del obliviate de Abbatelli.

- ¿Y según tú, qué fue lo que pasó?

- Ese es mi regalo de Navidad para ti. –respondió sonriendo emocionado mientras lo llevaba hacia el escritorio-. Compré este Pensadero durante las vacaciones, hay un recuerdo más que quiero obsequiarte y que de seguro te encantará.

- ¿Un recuerdo?

- Sí… vamos.


Severus se dejó guiar por Harry para adentrarse dentro del Pensadero. Severus miró aquella habitación sin reconocerla, no ubicaba en dónde se encontraban.


- Es la sala de los menesteres. –dijo Harry al notar su mirada confundida-. Aquí me trajiste aquella noche y me confesaste que me amabas.


Severus iba a protestar pero en eso, la puerta se abrió y entraron ellos dos. Vio el rostro sorprendido de Harry al ver la habitación, se vio a sí mismo obsequiándole la rosa y diciéndole “Te amo”


- Esto no puede ser real. –murmuró aturdido-. Yo no pude haberte dicho algo así.

- ¿Eso crees?... Mira lo que ocurre a continuación.


Severus observó como besaba a Harry, como lo recostaba sobre los almohadones y empezaba a desnudarlo. Pudo verse a sí mismo disfrutando de esa piel que tanto deseaba, y no pudo más. Salió apresuradamente del Pensadero con Harry tras de él.


- No te quedaste a mirar la mejor parte. –dijo Harry acercándosele seductoramente-. Me hiciste el amor, Severus, me repetiste muchas veces que me amabas, me prometiste que estaríamos juntos para siempre.

- No… no lo creo. –respondió separándose tan bruscamente que Harry se inquietó.

- ¿Porqué no quieres creerme?... ¡Te lo estoy mostrando!

- No sé cómo conseguiste que esto pareciera real… pero no lo es, ¡yo sé que no lo es!

- ¡Es real, Severus! ¡Ambos vivimos la noche más hermosa de nuestra vida, me confesaste que me amabas desde hacía tiempo, que te sentías celoso por Sirius, que sufriste por mí durante el torneo de los tres magos, me dijiste tantas cosas!

- No sé como sabes eso, pero…

- ¡Ya ves, lo has reconocido, sabes que no te estoy mintiendo, que el mentiroso es Ángelo!... ¡Él llegó mientras dormíamos, te lanzó un obliviate, quiso enviarme otro a mí pero falló, me atacó con un crucio…

- ¡Eso no es verdad! –gritó enfadado-. ¡Abbatelli no es capaz de hacer eso!

- ¡Sí lo es, te estoy dando la prueba, sigue mirando y verás de lo que es capaz de hacer ese Veela farsante!

- ¡No miraré nada, sé que todo es un engaño de tu parte, Harry!

- ¡Severus!... ¿Qué demonios pasa contigo? ¿Es que acaso esa nueva apariencia tuya te ha secado el cerebro?... ¡Entiende que no te estoy mintiendo, no hay forma de hacerlo!

- ¡No sé que pretendes con esto, pero lo que yo sé es que jamás engañaría a Abbatelli con nadie, y mucho menos contigo!


Severus sintió que la mejilla le ardía con la bofetada que recibió de Harry con sus palabras, sabía que era un error pero se atrevió a mirarlo. Los ojos verdes jamás habían reflejado tanta desilusión y odio, dio un paso hacia él pero Harry retrocedió, fue al escritorio, y tomando el Pensadero entre sus manos lo arrojó al suelo donde se quebró en mil pedazos, los pensamientos quedaron flotando débilmente… Severus podía mirarse hundiéndose en el cuerpo de Harry… ¡Cuánto le hubiera gustado que fuera cierto, pero sabía que eso no era posible!... En ese viaje había estado investigando, no había escapatoria del reclamo Veela, y nadie quiso hablarle de su maldición, el sólo nombrarla les alteraba rehusándose a seguir hablando ante el propio espanto de sus antiguas costumbres, habló con cuanto Veela conoció, sabía que ninguno estaba enterado de era una víctima de ese reclamo y por lo tanto no podían mentirle, se aseguró perfectamente que no hubiera la mínima posibilidad de ser engañado hasta que finalmente decidió que la búsqueda había concluido… así que, sus palabras eran reales, nunca engañaría a Abbatelli con Harry sabiendo que eso le significaba la muerte.


- ¡Lárgate de mi casa! –Ordenó Harry al mismo tiempo que se acuclillaba para mirar sus pensamientos con repulsión-. ¡Te odio, te entregué mi vida y mi amor y no quieres creerme, vale más la palabra del sucio tramposo que la mía, así que no quiero volver a verte!

- Deberías arrepentirte de intentarme engañar así... te repito, ¡jamás lo haría!

- ¡Maldito! –gritó revolviendo con sus manos los restos del Pensadero para acabar con todo-. ¡Yo tampoco quiero recordarlo, yo debí dejar que Abbatelli me hiciera olvidarme de ti!... ¡Te odio!

- Lamento que todo terminara así, Harry… hubiera querido que comprendieras que no era necesario ser enemigos, pero no toleraré más cosas como ésta.

- ¡Que te largues! ¡Ya!... ¡Fuera de mi vida, fuera de mi casa, de mi corazón… fuera, Severus Snape, fuera de aquí!


Severus obedeció y salió dando un fuerte portazo. Harry gritó furioso mientras que con su varita se deshacía del Pensadero que había comprado con tanta ilusión… todo se había acabado, definitivamente ya no quería saber nada de Severus Snape. Luego, cuando el primer ataque de furia pasó, miró hacia la puerta y lloró mencionando el nombre de quien había desaparecido por ella.






************************************
sun sun sun sun sun sun sun sun sun
************************************


Volver al capítulo anterior

Ir al siguiente capítulo













Volver arriba Ir abajo
Susy Snape
Duelista
Duelista
avatar

No tienes logos aún.
Femenino Cantidad de envíos : 634
Localización : Valparaíso, Chile
Galeones Snarry : 9803
Fecha de inscripción : 14/02/2009

MensajeTema: Re: Enfermo de amor. Capítulo 15 *Desengaño*   Lun Abr 06, 2009 11:54 pm

que fea la actitud de Severus, comprensible pero no deja de ser fea... Pobre Harry todo ilusionado esperaba mostrarle sus recuerdos y Sev no quiere creer lo que ve... muy triste todo
Y ese Abatteli es un maldito.... agrrr como lo detesto jejeje

Very Happy
Volver arriba Ir abajo
Araleh Snape

avatar

One shots-Vacaciones 2015 Juego del verano 1 Reto Feliz cumpleaños Harry 2014 Maraton Junio 2014 Juego palabras hechizadas DIS 2015 Juego lechuza chismosa-D.I.S 2015 Chistes Snarry DIS 2015 Juego Yo entré-D.I.S 2015
Femenino Cantidad de envíos : 4300
Galeones Snarry : 212766
Fecha de inscripción : 16/01/2009

MensajeTema: Re: Enfermo de amor. Capítulo 15 *Desengaño*   Mar Abr 07, 2009 9:46 pm

hola Susy!!

sip, Severus está convencidisimo de que lo que dice Harry no puede ser, además de que él tampoco quiere creerlo, eso sería tomar conciencia del todo el daño que le hizo al pobre y no se da cuenta de que sigue lastimándolo con su actitud.

buuuuueno, lo de Abbatelli ya no es novedad, jajaja, se dio a odiar muy bonito, XD

besooos













Volver arriba Ir abajo
kakarotta
Explota calderos
Explota calderos
avatar

No tienes logos aún.
Femenino Cantidad de envíos : 74
Fecha de nacimiento : 09/03/1986
Edad : 31
Localización : México
Galeones Snarry : 9011
Fecha de inscripción : 26/06/2009

MensajeTema: Re: Enfermo de amor. Capítulo 15 *Desengaño*   Vie Jun 26, 2009 10:38 pm

en definitiva sevy merece un coscorrón haber si asi deja de estar confundido, y de decir tonterias que solo lastiman a harry
Volver arriba Ir abajo
Araleh Snape

avatar

One shots-Vacaciones 2015 Juego del verano 1 Reto Feliz cumpleaños Harry 2014 Maraton Junio 2014 Juego palabras hechizadas DIS 2015 Juego lechuza chismosa-D.I.S 2015 Chistes Snarry DIS 2015 Juego Yo entré-D.I.S 2015
Femenino Cantidad de envíos : 4300
Galeones Snarry : 212766
Fecha de inscripción : 16/01/2009

MensajeTema: Re: Enfermo de amor. Capítulo 15 *Desengaño*   Sáb Jun 27, 2009 1:23 pm

Pobre Sev, él también sufre porque tiene que renunciar a Harry y ahora quiere creerle pero se resiste a hacerlo precisamente porque sus argumentos no son lógicos... paro ya llegará el momento de elegir a quien creer y será en un momento determinante, no creo que nos desilusione Very Happy













Volver arriba Ir abajo
Yuki Fer
Buscador de Quidditch
Buscador de Quidditch
avatar

Mejor posteador del mes  (Mayo 2015) Yo entré-Mes del amor [Mejor posteador del mes] Enero 2015 [Mejor posteador del mes] Junio 2014 Yo entré-Vacaciones 2015 Juego lechuza chismosa-D.I.S 2015 Juego Yo entré-D.I.S 2015 Juego palabras hechizadas DIS 2015
Femenino Cantidad de envíos : 1484
Fecha de nacimiento : 07/04/1992
Edad : 25
Galeones Snarry : 100238
Fecha de inscripción : 30/07/2011

MensajeTema: Re: Enfermo de amor. Capítulo 15 *Desengaño*   Dom Nov 25, 2012 10:15 pm

rayos maldito angelo............. pc1 wall cabreo dioss lo odio...XDjajaja puedes odiar a un personaje ficticio siii si puedes si pudiera lo mataba ..XD ajajaj dios estoy loca......sensei eress geniallll amo a esta historia por serr tannnnnn buenaaaaaa si la hicieran novelaa se lleva el mayor ranking de la historia..XD
Volver arriba Ir abajo
http://yukif.livejournal.com/
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: Enfermo de amor. Capítulo 15 *Desengaño*   

Volver arriba Ir abajo
 
Enfermo de amor. Capítulo 15 *Desengaño*
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
La Mazmorra del Snarry :: Biblioteca de la Mazmorra :: Fanfics Snarry :: Fanfics de Araleh Snape-
Cambiar a: