La Mazmorra del Snarry


 
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 Salvaje, valiente y dulce. Capítulo 28: Decisiones

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Majo-san
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MensajeTema: Salvaje, valiente y dulce. Capítulo 28: Decisiones    Miér Mayo 18, 2016 5:55 pm

28º Capítulo: Decisiones



Las cosas en la casa Snape Potter eran un caos total.
¿Cuándo no era así?
Parecía que con cada día que pasaba, una nueva oportunidad para un desastre se desataba.
-¿Alguien puede hacerla callar?
La voz de Damián llegó desde su habitación, y es que había amanecido con un dolor de cabeza horrible y Aurora no paraba de llorar.
-Rudy, llévale un analgésico a tu hermano, por favor -le pidió Harry, mientras sostenía a Aurora, tratando de entender que es lo que le pasaba a su hija que no paraba de llorar desde hacía varios minutos.
-Quizás tiene hambre -le dijo Severus - ¿Ya le diste de comer?
-Claro que le di -el humor de Harry iba en decadencia. Las cosas no iban según lo que planeó, y mucho menos ahora con todo lo de Damián.
-Harry...
-Ahora no, Severus -le dijo saliendo con la niña al patio, para ver si estaba ahogada o algo, o si él mismo necesitaba algo de aire.
-¿Qué le pasa a papá?
-Esta frustrado por lo de tu hermano -le respondió a Levi.
-Pero él sabía que nosotros no estaríamos eternamente aquí.
-Es duro para él. No puede protegerlo tal y como quisiera.
-Creo que será mejor que hable con él.
Levi salió de la casa y vio a su papá caminar de un lado al otro. Al parecer su hermanita ya se había calmado, y se podía hacer una idea bastante acertada de por qué estaba tan intranquila.
-¿Papá? -Le llamó desde la entrada, sin cerrar la puerta aún - ¿Por qué no le entregas el bebé a mi padre? Me gustaría que me acompañaras.
-No sé si...
-Es una buena idea -le dijo Severus acercándose a él -. Yo cuidaré de Aurora mientras no estás.
Harry, muy a su pesar, le entregó la niña. No es que no confiara en Severus, pero sentía que la niña lo necesitaba a él. Eso es lo que más le dolía, no podía estar tranquilo con su hija, por todo lo que estaba pasando.
Severus entró a la casa y Levi se colgó del brazo de su papá.
-¿Qué pasa, papi? -Le preguntó con dulzura, la misma que su papá siempre le brindaba a ellos.
-Nada, mi niño -abrazó a Levi que estaba cerca de alcanzar su porte.
-No digas que no es nada, porque todos notamos que estas muy alterado.
Harry desvió la mirada, aun abrazando a su hijo, pero no dijo nada.
Levi sabía que tenía que presionar, pero de verdad no quería llegar al punto de angustiar a su padre.
-¿Sabes? Tú siempre nos dijiste que confiabas en nosotros...
-Y lo hago...
-Pues ahora no lo parece -dijo acudiendo a la lastima -. Sabemos que te tiene nervioso el asunto de mi hermano.
-Puede ser...
-No es que pueda ser, lo es -dijo tajante -. El profesor Longbottom ama a mi hermano y sólo está haciendo las cosas por su bien.
-Pero cambiarlo de colegio... no me parece la mejor opción.
-Para nosotros lo es. Ahora Damián estará protegido por el profesor y nuestro padre nos cuidara a nosotros en Hogwarts.
Ese era otro punto que tenía nervioso a Harry. Con la partida de Neville, el puesto de profesor de Pociones quedaba sin ocupante, por lo que Severus solicitó, él mismo, que lo dejaran impartir las clases, más por cuidar de los chicos que por otra cosa. Lo que lo dejaba a él sólo con Aurora en casa. Tendría que cuidarla él solo. Eso no le importaba tanto, como lo de separarse de Severus nuevamente. Además, a los chicos aún les faltaban dos años en Hogwarts, lo que significaba que todo ese tiempo Sev lo pasaría con ellos en el castillo y lejos de él.
-Siento que poco a poco me estoy quedando solo.
-Eso no es verdad, papá -le dijo abrazándolo -. Nunca te dejaremos.
-Levi -le dijo suspirando -, estás enamorado de un niño...
-Mi Hugo no es un niño, ya tiene doce.
-Claro, está a punto de ser Auror -le dijo irónico -. Es un niño, por amor a Merlín.
-Quizás, pero eso no significa que te quedarás solo.
-Rudy pasa todo el tiempo con Scorpius.
-Están enamorados y son novios.
-Damián se casa en unos días.
-Algo que era un tanto lógico. De verdad, le estas dando muchas vueltas.
Harry se sentía angustiado, como si todo a su alrededor no parara de dar vueltas. Pensaba que se un momento caería por un pozo y no pararía nunca de caer.
-Los amo demasiado.
-Nosotros también te amamos, papá.
Severus los veía desde la entrada. Sabía que Harry necesitaba sincerarse en ese momento. Es lo mejor antes de partir. Mucho más tras la discusión que había tenido con Neville.

-¡No permitiré que se case tan joven! -gritó Harry, mientras Severus los sostenía del brazo, para que no se tirara contra Neville.
-¡Papá!
-¡Cállate, Damián! -Le ordenó, furioso -En ningún momento autoricé que se casaran.
-No es algo que sólo tú puedas determinar -le dijo Neville.
-Estoy harto de escuchar estupideces -dijo Harry -. Te quiero fuera de la casa, ahora.
-Si Neville se va, yo me voy con él, papá.
-Eres menor de edad, no puedes decidir eso.
-Pues si te comportas de esta manera no me quedará otra salida.
Harry se sentía traicionado, más aun viniendo de su propio hijo. Se volteó para ver a Severus, pero este sólo negó con la cabeza.
-¿Tú también? -Le preguntó herido.
-Admito que la idea no me gusta en lo más mínimo, pero las palabras de Longbottom  son ciertas. Damián tendrá menos problemas si se casan antes de que él se marche a Durmstrang.
-Además eso. ¿Me preguntaste si podías trasladarle?
-Eso quedó claro desde hace semanas, Harry -le dijo Neville, tomando fuertemente la mano de su pareja -. Damián se irá conmigo a Durmstrang.
-No te lo permitiré.
-¿Entonces qué harás, Harry Potter? -Le preguntó, ya cansado de tener la misma discusión, casi cada día - ¿Permitirás que Mathew llegue a ellos? ¿Qué se lleve a Damián y logré lo que no pudo hacer la primera vez?
-¡Por supuesto que no! -Le respondió, furioso por la acusación - ¡Este plan no nos asegura que estará a salvo!
-Pues yo pretendo que eso sea así -le dijo tranquilo, pero sin perder el fulgor de su mirada -. Sé que tienes miedo por él, Harry, pero ahora el bebé también necesita de ti.
-No dejaré a ninguno de mis hijos de lado.
-Y lo sabemos. Todos te conocemos, Harry -le dijo Severus -. Damián estará bien con Longbottom.
Harry no dijo nada, prefirió subir a la habitación a ver a la niña.
En la sala sólo se quedaron Severus, Neville y los trillizos.
-Padre, por favor...
-No tienes nada que decir, Damián. En dos semanas te casarás con Longbottom, tiempo más que suficiente para preparar todo y que les dé tiempo para presentar los papeles en Durmstrang.


Como era de esperarse, Harry no dijo más del tema hasta la fecha, pero al estar tan cerca al día del enlace, las cosas se complicaban para el salvador del mundo mágico. Severus decidió que era mejor tratar de hacer dormir a Aurora para poder hablar con Harry luego. La llevó a su pequeña habitación y le dejó en la cuna, mientras la movía sólo un poco, imitando los movimientos de los arroyos.
-¿Se durmió? -Preguntó Harry desde la puerta, tratando de hablar lo más bajo posible.
-Lo hizo -dijo mirando a la niña respirar con tranquilidad - ¿Y los niños?
-En sus habitaciones -le dijo parándose a su lado, contemplando el plácido rostro de Aurora-. Es muy linda.
-Lo es. Un alivio que no sacara mi nariz.
Harry lo miró divertido y luego le dio un beso en los labios.
-Nunca te agradecí el que quisieras recibir a la niña con nosotros. No me había dado cuenta de que no te pregunté nada. Di por hecho que estarías de acuerdo.
-No te he dicho que no lo estoy.
-Pero no necesité que lo hicieras -le dijo tomándolo de la mano y saliendo de la habitación -. Fui desconsiderado y sólo vi por el bien de la niña...
-No sería la primera vez que lo haces, Harry -le dijo abrazándolo, cuando ya estaban cerca de la habitación -. Eres así, siempre lo has sido y me acostumbré a tu presencia tal y como es. No voy a pedirte de un momento al otro que te transformes en una persona que no eres.
-¿Y eso está bien? Digo, se supone que como pareja deberíamos tomar las decisiones juntas.
-No somos la parejas más normal, Harry -lo llevó a la cama y lo hizo sentarse -. Lo primero, somos hombres.
-No tuvimos problemas con eso -le dijo acercándolo para que se colocara sobre él -. De hecho, creo que eso no te importaría ahora mismo.
-Estas tratando de distraerme, señor Potter.
-¿Está resultando? -Le preguntó besando su cuello.
-Lo hace.
Cuando estaban en la cama, nada más existía para ellos. Harry se dedicaba a sentir las caricias de Severus sobre la piel, como le iba calentando a medida que sus labios se iban presionando, marcando los recovecos de su cuerpo, como se divertía metiendo su lengua entre sus costillas, haciéndolo reír y gemir al mismo tiempo. Cuando Severus le preparaba para poder introducirse en su cuerpo.  Las embestidas siempre empezaban lentas, reconociéndolo, cuidándolo. Luego llegaba la pasión, el desenfreno, sus cuerpos se iban acoplando, moviéndose al unísono. Hasta que el orgasmo los golpeaba de forma brutal. Sus fuerzas no eran las de antes. Habían pasado muchos años, pero eso no les impedía acurrucarse y pasar un rato de buena compañía, acariciando los pies de su pareja con los propios, mientras sus pechos empezaban a ir a un ritmo más acompasado.
-Es bueno que estemos juntos así -dijo Harry, mientras dejaba un beso sobre el pecho de Severus y luego reía.
-¿Qué es tan gracioso?
-No me había dado cuenta de los cabellos blancos sobre tu pecho -le dijo enroscando sus dedos en ellos-. Son sexis.
-Más te vale, Potter -le dijo apretándolo más contra su  cuerpo.
-Siempre me has gustado, Severus.
-Lo sé, si no fuera así, no estaríamos pasando momentos tan agradables como estos.
-¿Ves?, son momentos como estos los que debemos compartir siempre, pero siempre tomo decisiones por mí mismo.
-Lo entiendo desde el punto de vista en que tú lo ves, pero piénsalo también por esta parte. Nunca te
has equivocado en lo que a los chicos respecta ¿Por qué ahora sería diferente?
-Porque antes tenía que hacerlo por estar solo. Ahora las cosas son diferentes. Tú estás a mi lado ahora.
-Y seguirá así -lo besó en los labios, atrayéndolo más a su cuerpo y cubriéndolos bien. Sacó el hechizo aislante que había lanzado para que los chicos no tuvieran que escuchar sus gemidos y ruidos pasionales -. No por irme a Hogwarts me alejaré. Estaré a un paso.
-Lamento ser así. Creo que desde que estás conmigo me siento vulnerable a que nos vuelvan a separar.
-Pero no lo lograrán, así que mantente tranquilo. Yo me quedaré contigo. Sacaremos a nuestros hijos adelante. Y no dejaremos que ese tipo se acerque a ellos - Le prometió seguro. No dejaría que nadie destruyera la familia que recuperó después de tantos años.



Continuará...


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Patyrickman

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MensajeTema: Re: Salvaje, valiente y dulce. Capítulo 28: Decisiones    Vie Mayo 20, 2016 4:12 pm

^^ toy feliz
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