La Mazmorra del Snarry


 
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La Mazmorra del Snarry... El escondite favorito de la pareja más excitante de Hogwarts

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 Un mes para el recuerdo... por Majo Walles. 25 de Mayo

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Majo-san
Vencedor de Voldemort
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MensajeTema: Un mes para el recuerdo... por Majo Walles. 25 de Mayo    Sáb Mayo 25, 2013 11:19 pm

Titulo: Un padre desconocido
Autor: herminione
Link: http://www.amor-yaoi.com/fanfic/viewstory.php?sid=38444

Fragmento:...


- Señor Potter, la verdad es que me encuentro desconcertado, sus síntomas son únicos en siglos. Hace muchos años que un evento así no se daba – genial, ya tenía mucho tiempo que no me pasaba nada extraordinario, supongo que solo era tiempo para que pasara ¿no?, por qué no dice simplemente de una vez que es lo que tengo y se evita tanto melodrama – Usted señor Potter va a ser padre, está embarazado.

El doctor no pudo evitar callar abruptamente, porque su paciente decidió que la noticia era bastante cómica para comenzar a reírse a carcajadas limpias – Esa es una muy buena broma doctor, ahora si puede decirme que es lo que tengo.

- No sé que sentido de humor tenga, señor Potter, pero déjeme decirle que yo no bromeo con el resultado de mis pacientes.

- Pero eso es imposible, no existen embarazos masculinos. ¡Es imposible!

El doctor iba a contestar, pero en ese preciso momento entro un hombre alto, de cabellera negra, y unos profundos ojos negros que Harry reconoció inmediatamente, era su ex profesor de Pociones Snape. Y se hizo un silencio sepulcral.

- Veo que vengo en mal momento, Dr. Frewod.

- No, Snape. Vienes en el mejor momento. El Señor Potter necesita una poción para probar el estado de embarazo, y nadie mejor que tú para proveérsela, después de todo su condición requiere una gran cantidad de pociones que solo tú en Inglaterra podrías hacerlas, después de todo llevan siglos sin hacerse.

Severus miró al joven de manera evaluativa – ¿Me estas queriendo decir que el Señor Potter, aquí presente, está embarazado? ¿Y que requiere pociones que hace siglos no se hacen? – Dijo dirigiéndose nuevamente al sanador sin atisbo de emoción.

- Definitivamente, Señor Potter, es necesario que traiga al otro padre él también debe someterse a una serie de estudios… - Pero se vio interrumpido por la voz quebrada del joven, por que pensar en ese tema en especial le hacía sentirse más solo y desprotegido, algo que no pasó desapercibido al maestro de pociones.

- ¡NO! El no vendrá nunca. Si como usted dice estoy embarazado, ese niño será solamente mío, entiende ¡mío!.

- Señor Potter, es necesario que entienda, su magia seguramente se debilitará, y necesitará una magia compatible para llevar adelante el embarazo, sino su vida y la de él estarán en peligro – Le dijo suavemente el maestro de pociones, tratando de hacer recapacitar; pues evidentemente no se llevaba bien con el otro padre.

- ¡Usted no entiende! Simplemente no puedo traerlo.

- Dejaremos eso para más adelante, ya que ha asumido su embarazo, sería bueno que veamos su estado actual. Por favor recuéstese en la cama. Snape, te haré una lista de pociones que el Señor Potter necesitará, y entre más rápido estén mejor – Se volteó a observar al joven que estaba, seguramente, muy nervioso – Tranquilícese, señor Potter, los nervios no le hacen ningún bien a la criatura y yo no le haré nada malo.- El medimago movió rápidamente la varita, provocando una sensación helada en la parte baja del abdomen del joven que no pudo evitar dar una exclamación de sorpresa. Una imagen ampliada mostraba la pequeña criatura que se formaba en el vientre. Y Harry no pudo evitar soltar lágrimas de emoción. Mientras Severus salía rápidamente del lugar, actitud que el joven no supo como descifrar.

Se retiró una vez obtenida una cita para el mes siguiente y después de que el medimago le hubiese dado todas las indicaciones necesarias y le diese una carta de subsidio laboral por prácticamente un año, pues el medimago le declaró reposo absoluto, ya que no sabía exactamente cuantas complicaciones se podían presentar en ese tipo de embarazos. Pues estos dejaron de darse debido a la falta de poder mágico de las parejas y falta de compromiso y amor entre ellos, cosa que dejó totalmente helado a Harry, porque eso significaba que el padre de su otro hijo un total desconocido le amaba y tenía un alto poder mágico. ¿Pero qué hombre era ese? ¿Si tan solo no se hubiera dormido esa noche? ¿Por qué había huido entonces?


**** Días después ****
Sus amigos le habían dejado solo esa tarde, porque tenían compromisos serios que atender, y es que una vez que hubo dado la noticia a todos sus seres queridos (los Weasley, Hermione y Ron) no le dejaban ni a sol ni a sombra, y el seguía negándose a dar información respecto al padre.

Puso música suave, tomó un libro y se tumbó en el sillón para relajarse y entretenerse por horas, cuando notó que las llamas de su chimenea se movían y cambiaban de color indicándole que alguien trataba de entrar. Se irguió en la silla para recibir al visitante inesperado.

Notó como un hombre alto, que ya conocía demasiado bien para su gusto, hacía acto de presencia, cargando un suministro de pociones, pociones que seguramente él iba a necesitar por su embarazo.

- Buenas tardes, Señor Potter – saludó con una inclinación de cabeza.

- Buenas tardes, Profesor Snape. Siéntese ¿Desea algo de tomar? – le dijo mientras le indicaba un sillón próximo.

- No gracias, lo siento, pero no le voy a tentar a que me envenene – mientras le dedicaba una de sus miradas de desprecio.

- No lo haría, Señor, a menos claro que usted se aproveche de sus conocimientos para envenenarme a mi a través de esas pociones.

- Aunque no dudo sería un gran placer, no puedo hacerlo. Hay testigos indirectos de, que estas, se las suministro yo, creo que tendré que abstenerme por algún tiempo más ese privilegio – Le dijo mientras colocaba las pociones en una mesa.

- Siendo así, tal vez para evitar cualquier intoxicación sería recomendable que me enseñe cómo y cuándo debo tomarlas, no cree profesor – le dijo al mismo tiempo que le daba una sonrisa sarcástica.

- Sería mejor que llamara a su pareja, muchas de las pociones que va a tomar, posiblemente le provoquen efectos secundarios como mareos, vómitos y es recomendable que tenga a alguien a su lado.

Harry se tensó inmediatamente – No.

- Señor Potter, es evidente que pasa un mal momento con el padre de la criatura, pero es necesario que entienda que sus caprichos, orgullo y pedantería deben ser puestos a un lado debido al estado en que se encuentra.

- No puedo llamarle, no sé cómo hacerlo. – dijo con aire derrotado, algo que molestó a Severus, no había visto nunca a Harry en esas condiciones y no le gustó pensar que su pareja le había dejado así porque sí. Eso era algo que no le podía pasar al vencedor del que no debe ser nombrado, o al menos algo que él nunca le haría.

- Si está lejos puede hacer un trasladador o usar una chimenea e ir donde esté, o es que el gran mago Harry Potter no puede siquiera hacer uso de los medios de trasportes mágicos.

- Basta de decir estupideces, Snape, si supiera donde está, definitivamente iría aunque fuese al fin del mundo, o si al menos supiera su nombre le buscaría por cielo y tierra.

- ¿Qué esta diciendo Señor Potter? ¿Acaso el otro padre de su hijo fue tan malo en la cama que hasta se olvidó de él? – No podía ser cierto, ese hijo no podía ser…

- ¡Dije que dejara de decir estupideces! ¡Búrlese todo lo que quiera! Porque en la noche de brujas me acosté con un hombre que no conozco y no sé quién es, porque nunca vi su cara, porque nunca me dejó quitarle una estúpida máscara que llevaba puesta – No sabía por que le decía eso a Severus Snape entre todos, pero algo era cierto ya no aguantaba y necesitaba soltar toda la amargura que sentía y sin mas se dejó caer en el sillón mientras rompía en llanto - ¡Y ríase más si quiere!, ¿sabe por qué? ¡Porque me enamoré de un desconocido! ¡No hay noche o día o momento que no piense en ese maravilloso hombre!

Un pálido Severus Snape le observaba sin decir palabra alguna, y armándose de todo el valor que nunca tuvo en asuntos amorosos, se acercó al joven y lo abrazó, no podía permitir que siguiera sufriendo así por su culpa, porque sí, él era ese hombre que le había vuelto loco de placer esa noche.






(Este es otro de los fic antiguos que tanto me gustaron y que me sumergieron en el mundo del Snarry)
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