La Mazmorra del Snarry


 
ÍndicePortalRegistrarseConectarseFacebook
Mejor posteadora de Enero: Nanndyta ¡¡Felicitaciones!!

Comparte | 
 

 1 mes para el recuerdo...por Anyuchiha, 1 de mayo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
anyuchiha

avatar

No tienes logos aún.
Femenino Cantidad de envíos : 32
Fecha de nacimiento : 27/02/1992
Edad : 25
Galeones Snarry : 8286
Fecha de inscripción : 15/09/2011

MensajeTema: 1 mes para el recuerdo...por Anyuchiha, 1 de mayo   Miér Mayo 01, 2013 11:19 pm

a) Título: Una promesa trajo el amor


b) Autor (a): Alisevv


c) Link: una promesa trajo el amor


d) Fragmento Capitulo 9:



Harry y Severus observaban como el sol, con una tonalidad de fuego, iba descendiendo por la línea del horizonte que formaba uno de los lados del lago.

-Es un atardecer precioso- comentó Harry, que delante de Severus y acurruccado contra su pecho, miraba el cielo, encantado.

-No tan precioso como tú- musitó el hombre mayor en su oído, cruzando los brazos sobre el pecho del joven para atraerlo aún más cerca.

-Adulador- rió Harry, sintiendo como el aliento de su tutor cosquilleaba en su cuello, enviando oleadas de calidez por todo su cuerpo.

Reclinó la cara para acariciar con su mejilla la mano del hombre; mientras su pareja correspondía acariciando sus cabellos con la otra mano, sus pensamientos vagaron por los sucesos acaecidos los dos últimos días. Sin querer, la imagen y las palabras de la Vizcondesa acudieron a su mente y frunció el ceño

-¿Qué ocurre?- preguntó Severus, acariciando el ceño fruncido. Harry movió la cabeza como desechando sus pensamientos y no dijo nada. Entonces, se escuchó nuevamente la aterciopelada del Duque, insistiendo-. Amor, sabes que puedes decirme cualquier cosa, lo que sea.

Harry reflexionó un momento, luchando entre preguntar o no. Al fin, decidió que era mejor saber, de lo contrario siempre tendría esa espina clavada en el corazón. Levantó la cabeza y se giró entre los brazos de Severus para sumergir su mirada en las profundidades oscuras. Severus le sonrió para animarlo a hablar.

-Yo…-dudó un segundo y continuó…- no debería hacerte esta pregunta pero…

-Lo que sea- repitió el hombre, inclinándose y besando suavemente sus labios.

-La Vizcondesa me dijo que tú y ella…- se detuvo una vez más y bajó los ojos, enrojeciendo fuertemente.

-¿Qué ella y yo qué?- Severus imaginaba por donde venía la cosa pero estaba disfrutando demasiado la vista de Harry con los ojos bajos y las mejillas rojas de vergüenza como para privarse ya del espectáculo.

-Ya sabes… que ella y tú…- se detuvo de nuevo-. Severus, no seas cruel, no me hagas decirlo.

El hombre sonrió con ternura, compadeciéndose del predicamento del joven.

-Espero que muy pronto seas capaz de decirme cualquier cosa sin ruborizarte de esta manera- tocó suavemente la mejilla encendida-. Y sobre tu pregunta, entre la Vizcondesa y yo no ha habido nada más allá de un flirteo sin importancia- le aseguró-. Tengo treinta y siete años y, no te voy a mentir, no he sido precisamente célibe, pero nunca engañé a nadie- puso un dedo bajo la barbilla de Harry y elevó su rostro-. Nunca dije a nadie ‘te amo’ porque nunca lo sentí… no hasta que vi tus hermosos ojos verdes mirándome sobresaltados aquella tarde en el bosque.

-¿No dirás que te enamoraste de mí a primera vista?- preguntó Harry, incrédulo.

-A pesar de que te parezca mentira, así fue, aunque ni yo mismo fui capaz de admitirlo ese día- musitó Severus, inclinándose y atrapando su boca en un nuevo y pasional beso-. Sólo sabía que no era capaz de sacar de mi mente a ese hermoso joven de ojos verdes y pelo negro. Ansiaba buscarte y… amarte, pero sabía que eso no era posible- esta vez fue Harry quien se enlazó al cuello del hombre y propició un nuevo beso. Cuando se separaron para respirar, Severus continuó hablando-. En mi corazón sabía que nunca serías sólo una aventura para mí, y las leyes del Ducado me prohibían casarme con un hombre que no fuera fértil. Y entonces corrí.

-¿Corriste?- indagó Harry, alzando una ceja interrogante.

-Como alma que lleva el diablo- se rió Severus-. Abandoné el Ducado Black y me vine a casa, con la intención de olvidarte, aunque en el fondo sabía que nunca podría hacerlo- un nuevo beso compartido y un suspiro-. ¿Tienes idea lo que sentí cuando abrí la carta de tu padre y supe quien eras, y que eras fértil? Junto con el inmenso dolor de la enfermedad de mi amigo de la infancia, latía una llamita de alegría al saber que eras fértil y quizás, algún día…

-¿Entonces por qué me hiciste sufrir tanto, malvado?- lo regañó Harry, dándole una juguetona palmada en el hombro.

-Sentía que debía protegerte, incluso de mí- explicó Severus-. Eres tan joven, tan hermoso, tan dulce, y yo…

-Tú eres el hombre perfecto para mí- Harry acarició con ternura el rostro amado-. Yo pienso que también me enamoré desde el primer momento que te vi, y hace mucho decidí que para cuando llegara el día de mi presentación social en la Corte, yo ya sería el prometido del severo Duque de Snape.

-Vaya, muy seguro te lo tenías- se rió Severus.

-Por supuesto, que uno conoce sus encantos.

-Tu humildad me abruma- dijo el Duque, con una carcajada. Entonces se levantó y tendió una mano a Harry-. Vamos, señor modesto, es hora de ir a casa.

-¿Ya?- se quejó el joven, haciendo un puchero.

-A menos que quieras ver la comisión de búsqueda y rescate que van a envíar por nosotros. Recuerda lo exagerado que es el Duque de Black.

-Si no hay más remedio- Harry se paró a regañadientes, no le hacía gracia regresar y enfrentarse a Narcissa Malfoy. Adivinando sus aprensiones, el hombre lo tranquilizó-. No te preocupes por la Vizcondesa. Antes de venir a buscarte tuve unas palabritas con ella y pedí a su hijo que la sacara de la Mansión.

Harry abrió los ojos como platos.

-¿Que tú hiciste qué?- preguntó, preocupado-. Severus, Draco dice que esa mujer es peligrosa, no debiste.

-Claro que debí, no iba a dejar que se quedara después de lo que te hizo. Y no te preocupes- desestimó con un gesto de la mano-. Ya le advertí que no se atreviera a meterse contigo o la pagaría.

-Esa mujer es malvada- comentó Harry, mientras caminaban hacia los caballos-. Lo siento por Draco, y por Hermione, que tendrá que lidiar con ella en el futuro.

-Por cierto, la próxima vez que vayas a cubrir a Hermione, avísame.

-¿Cómo?- Harry, que acababa de alcanzar a su caballo y estaba acariciando su morro, se giró hacia Severus, interrogante. Al ver un brillo pícaro en sus ojos, se echó a reír-. Ah, te refieres a ella y a Draco.

-Sí, a ella y a su muñeco de torta, el futuro Vizconde; gracias a él pasé unos días miserables.

-¿Por Draco? No entiendo, él…- al ver la mirada de su amado todas las piezas del rompecabezas cayeron en su lugar-. ¿Estabas celoso de Draco?

-Brillante.

-¿Pero por qué? Él y Hermione están enamorados.

-¿Y cómo se supone que yo iba a saberlo?

Harry lució apenado por un momento pero pronto una sonrisa traviesa iluminó su rostro.

-Bueno, así sabrás como me sentía cada vez que te veía coquetear con la bella y aristocrática Vizcondesa Malfoy.

Ambos se miraron y al final se echaron a reír. Luego, Severus se acercó con galantería para ayudar a Harry a montar a Centella.

-Por favor, Severus, no tienes que ayudarme a montar- dijo Harry, ligeramente apenado.

-Lo sé, pero es mi privilegio como tu prometido y no pienso renunciar a él.

-Prometido- repitió Harry, deleitándose en el sonido-. Podría acostumbrarme a esa palabra, ¿sabes?

-Pues no te acostumbres mucho porque pronto la vas a cambiar por la de esposo- musitó Severus, antes de darle un nuevo beso apasionado y ayudarlo a montar.


ººººº


Varias horas más tarde, todos se reunieron en el estudio que se había convertido en el refugio de Severus y Harry, para disfrutar una última copa antes de ir a dormir.

-La verdad, Severus, éste coñac es estupendo- comentaba Sirius en ese momento, disfrutando del amargo sabor de la bebida-. En todo el Reino no se encuentra uno igual. ¿De dónde demonios lo sacas?

-Me lo mandan directamente de Francia- contestó el aludido, que estaba sentado en un sillón, abrazando a Harry que se acurrucaba a su lado. Bebió un pequeño sorbo de su propio coñac y miró a sus amigos-. Entonces, ¿la Vizcondesa hizo mucho problema antes de partir?

-De hecho, ninguno- explicó Remus-. Cuando saliste de la habitación, se levantó hecha una furia y le dijo a Draco que quería partir al instante. Ni siquiera subió a cambiarse.

-Para que no diera problemas después, yo mismo subí a su habitación y cerré su puerta y la de Draco con llave- comentó Sirius-. Le pedí al chico que mañana enviara alguien de confianza a recoger sus cosas.

-Bien hecho- convino Severus-. No quiero que vaya a pagar su furia con mis empleados diciendo que le robaron o algo así- miró apenado a Hermione-. Lamento que Lord Draco tuviera que partir de forma tan intempestuosa.

-Pues ayer no pensabas lo mismo- se rió Sirius-. Recuerdo que tus deseos hacia el pobre rubio no eran para nada agradables.

-¿Y eso por qué?- preguntó Hermione, intrigada.

-Digamos que mi amigo aquí presente, hervía de celos cada vez que veía a tu rubio con su moreno- siguió Sirius, disfrutando la mortificación de su amigo.

-Sirius- lo regaño Remus, aunque no pudo evitar emitir una ligera sonrisa.

-Así que era eso- Hermione se unió a la hilaridad general-. Pero tampoco hay que culparlo, que mi novio es muy guapo.

-Oye- se quejó Harry, haciéndose el ofendido-, que Sev es muy atractivo, no tiene nada que envidiarle a Draco.

Mientras todos reían, Sirius miró a Harry con burla.

-Pero mira que el amor es ciego- dijo, divertido. Luego, como recordando algo, se giró hacia su prometido-. Ey, ¿y tú no piensas hablar también de lo guapo que soy?

-Para eso no me necesitas, cariño- musitó Remus con aire inocente-. Tú solito de bastas y te sobras para halagarte.

Ante el puchero del ‘guapo’ Duque de Black, todos rieron una vez más.

-Lamento tanto que Draco se tuviera que ir, Hermione- musitó Harry cuando las risas amainaron, mirando a su amiga con cierto remordimiento.

-No te sientas mal, Harry- dijo la chica, dulcemente-. Al contrario, Draco y yo te estamos muy agradecidos por habernos permitido estar juntos todos estos días sin el temor a que la estúpida bruja nos descubriera- al ver la cara de asombro con que todos la miraban, preguntó-: ¿Qué? ¿Acaso no es una bruja? Y demostró ser bastante estúpida, ¿no?

Todos se echaron a reír de nuevo ante el gesto de ‘¿acaso no es obvio?’ en el rostro de Hermione.

-¿Y qué piensan hacer ahora?- preguntó Severus, interesado.

-Draco cumple la mayoría de edad el próximo mes- explicó la chica-. En cuanto eso suceda y tome posesión del título, él y su tío van a ir a hablar con mis padres para pedirles mi mano- miró la falda de su vestido, alisando un pliegue inexistente-. Sin embargo, vamos a mantenerlo en secreto hasta la primera fiesta en la Corte, donde vamos a solicitar el permiso de la Reina para la boda.

-Si quieren guardar el secreto hasta entonces, no me parece prudente que hagan la petición de mano en tu casa de Londres, estoy seguro que la voz se correría en unas horas- comentó Severus.

-En eso estoy de acuerdo, el enjambre de cacatúas se enteraría antes que tus padres- convino Sirius.

-¿Entonces, qué sugieren?- preguntó Hermione, frunciendo el ceño con preocupación.

-Podrían hacerlo aquí- propuso Harry-. Estamos bastante cerca de Londres, así que para tus padres no sería un viaje largo. Y nadie sospecharía si ellos quisieran venir a pasar unos días con su hija.

-Pero eso sería mucha molestia- argumentó ella-. Ni Draco ni yo queremos incomodar.

-¿Pero que tonterías dices?- Severus fingió sentirse ofendido-. Para Harry y para mí tú eres como parte de la familia, así que la idea me parece perfecta.

-Gracias- musitó la chica, emocionada.

-¿Y qué planean hacer para la petición de mano de Harry?- preguntó Remus.

-En realidad todavía no hablamos de eso- comentó Severus-, pero evidentemente queremos que se realice antes de que empiece la temporada social.

-¿Yo necesito petición de mano?- indagó Harry.

-Por supuesto- comentó Remus-. ¿Qué te hace pensar que no?

-Pues… Severus es mi tutor. ¿A quién pediría mi mano? ¿A si mismo?

-En este caso, debes elegir un tutor provisional- explicó Sirius.

-¿Un tutor provisional?- Harry estaba cada vez más confundido.

-Sí, tiene que ser hombre y noble- aclaró Severus-. Y dado que yo soy el pretendiente, tú tienes el privilegio de poder elegirlo. Y debes hacerlo con cuidado- advirtió-. Durante las horas que esa persona funja como tu tutor, va a tener sobre ti todos los derechos que tengo yo como tu tutor legítimo.

-No tengo nada que pensar- Harry miró a sus amigos con una sonrisa-. No conozco a nadie en la nobleza, pero aunque conociera a mucha gente, mi elección siempre sería la misma. O Remus o Sirius. Eso sí, estre ustedes dos soy incapaz de elegir- terminó con una sonrisa.

-Gracias- dijo Remus, emocionado por las palabras de Harry-, no sabes cuánto significa esto para mí. Lamentablemente, dado que soy fértil yo no puedo hacerlo.

-¿Cómo que lamentablemente?- dijo Sirius, muy complacido-. A mí me parece perfecto, así quedo yo como única opción.

-¿Te he dicho alguna vez lo ególatra que eres?- preguntó su novio con una sonrisa.

-Cientos, pero igual me amas, ¿verdad?- dijo, inclinándose para besar tiernamente a su pareja.

-Me alegra mucho que aceptes ser mi tutor provisional, Sirius, y me siento honrado- comentó Harry con una sonrisa. Luego, hizo un mohín de disgusto antes de continuar-. Lo que no me parece justo es que las chicas y los hombres fértiles tengamos tantas restricciones.

-¿No te agrada que tenga tanta potestad sobre ti?- le preguntó Severus, preocupado.

-No, amor, no me malentiendas- se apresuró a tranquilizarlo el más joven-. Yo me siento feliz contigo y dejaría el resto de mi vida en tus manos con los ojos cerrados- levantó la mano y acarició la mejilla de su pareja-. Pero no todos los nobles son como tú- giró y miró al resto de los presentes-, ni como Sirius o como Draco. También hay algunos como mi tío, o el Vizconde Filch. Sus parejas, o sus hijas o hijos fértiles, no tienen oportunidad con gente como ellos. No tienen defensa posible- volvió a mirar a Severus-. ¿Has pensado lo qué hubiera sido de mi vida si mi padre no te hubiera dejado como mi tutor?- Severus frunció el entrecejo, comprendiendo-. Hubiera caído en manos de mi tío, que sin dudar me hubiera vendido a ese viejo desgraciado. Y yo no hubiera podido hacer nada en absoluto. Las cosas tienen que cambiar, debemos luchar para que cambien.

Mientras Severus lo estrechaba con fuerza contra su cuerpo, horrorizado ante la sóla idea de Harry en manos del degenerado de Filch, Sirius lo miró y habló con voz grave.

-Tienes razón- dijo, mirando al más joven con un nuevo respeto-. Debemos luchar porque las cosas sean más justas, y por mi parte te prometo hacer todo lo que pueda en la Corte para que eso ocurra.

-Y yo también- murmuró Severus, con los labios pegados contra la sien de su pareja. Y sabía que con Harry a su lado, impulsándolo, podría lograr hacer todo lo que se propusiera.

-Bueno, creo que yo me retiro a descansar-dijo Hermione, levantándose.

-¿A soñar con tu rubio?- bromeó Sirius.

-A soñar con mi rubio- aceptó ella con una sonrisa.

-Yo también estoy cansado- comentó Remus, levantándose a su vez. Automáticamente, Sirius lo imitó.

-Te acompaño a tu habitación- ofreció galante, antes de mirar a Severus y Harry con picardía-. Se quedan solos, chicos, no hagan nada que yo no haría.

-Hummm, en ese caso creo que mi deber como dama de compañía de Harry es quedarme un rato más- declaró Hermione.

-Oye, que yo me porté bien contigo y Draco- se quejó Harry, mientras los demás reían al observar el intercambio.

-Sí, claro, nos diste siete miserables minutos- se quejó la chica.

-El primer día, que aún no me fiaba de tu novio- argumentó Harry.

Al final, ambos se echaron a reír divertidos.

-Vale, me voy- aceptó Hermione al fin-. Pero les advierto, no hagan nada de lo que Sirius haría- advirtió antes de salir seguida de Sirius y Remus, dejando a Harry y Severus a solas en su refugio.

Harry miró a su amado con ternura y preguntó:

-¿Quieres escuchar algo de música antes de irnos a acostar?

-Por favor- sulicó el hombre, inclinándose y besando sus labios durante mucho rato, con profundo deleite. Luego, enterró el rostro en el pliegue del cuello de Harry-. No sabes cuanto he anhelado, todos estos días, escuchar tus hermosas melodías.

-¿Flauta o violín?- preguntó, estremecido ante la tierna caricia.

-Sorpréndeme.

Luego de darle un pequeño beso, Harry corrió hacia el armario que, además de la flauta y las cuartillas con la historia de Severus, ahora también protegía el preciado violín del joven. Regresó presuroso y se ubicó entre las fuertes piernas del Duque, tal como habían estado esa tarde en el lago. Éste de inmediato le rodeó la cintura, dejándole libres los brazos para que pudiera tocar cómodamente.

Harry se acomodó mejor en el regazo de su pareja, apoyó el violín en su cuello y llevó el arco hasta las cuerdas, empezando a tocar una melodía que intentaba trasmitir toda la emoción que sentía su alma en ese momento, y una tras otra, las hermosas notas de la música de Bethoven empezaron a inundar la habitación.

>>-Creo que en cuanto nos casemos voy a dedicarme a promocionarte como concertista- impresionado, Severus musitó al oído de Harry cuando éste terminó-. Sólo me falta que aprendas piano y te convertiré en el hombre orquesta.

-Malvado- rió Harry-. Y ahora, en desagravio a lo que acabas de decir, te voy a torturar con algo de Paganini.

De nuevo el arco tocó las cuerdas amorosamente y ambos hombres se dejaron envolver en los vibrantes acordes, perdidos en su mundo especial donde en ese momento sólo habitaban ellos dos y la música de ese maravilloso violín.


ºººººº


Bueno adore este fanfic por tres razones

1. Fue el primer fanfic snarry que lei

2. Me encanta la trama y como se desarrolla, tambien como Severus afronta sus miedos y los supiera

3. Me encanta esa epoca de la historia, y aunque el protocolo si es algo estricto es una de las epocas donde me hubiera gustado vivir
Volver arriba Ir abajo
Araleh Snape

avatar

One shots-Vacaciones 2015 Juego del verano 1 Reto Feliz cumpleaños Harry 2014 Maraton Junio 2014 Juego palabras hechizadas DIS 2015 Juego lechuza chismosa-D.I.S 2015 Chistes Snarry DIS 2015 Juego Yo entré-D.I.S 2015
Femenino Cantidad de envíos : 4300
Galeones Snarry : 212778
Fecha de inscripción : 16/01/2009

MensajeTema: Re: 1 mes para el recuerdo...por Anyuchiha, 1 de mayo   Jue Mayo 02, 2013 3:03 pm

Recuerdo que ya había leído algunas historias de Ali pero que ya estaban publicadas, ésta fui la primera de ella que iba leyendo conforme subía los capítulos y vaya que me hizo sufrir jajaja

Hermosa historia de principio a fin, y claro, tenía que ser de Ali palms

(a ver cuando viene otro disco )













Volver arriba Ir abajo
Hatsuan
Explota calderos
Explota calderos
avatar

[Reto de Fanfics]Renovación No tienes logos aún.
Femenino Cantidad de envíos : 116
Fecha de nacimiento : 22/09/1991
Edad : 25
Localización : Por algun lugar de Cataluña
Galeones Snarry : 10620
Fecha de inscripción : 15/02/2009

MensajeTema: Re: 1 mes para el recuerdo...por Anyuchiha, 1 de mayo   Jue Mayo 02, 2013 7:12 pm

Madre mía como sufrí con cada actualización de este fic. Me ponía de los nervios por saber más!!!! De hecho es una de las razones por las que intento ahora leer sólo fics acabados, no podía aguantar la espera...
Volver arriba Ir abajo
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: 1 mes para el recuerdo...por Anyuchiha, 1 de mayo   

Volver arriba Ir abajo
 
1 mes para el recuerdo...por Anyuchiha, 1 de mayo
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
La Mazmorra del Snarry :: Biblioteca de la Mazmorra :: Fanfics Snarry-
Cambiar a: